16 de noviembre de 2007

Raindrops keep falling on my head...

O, a este paso, voy a planchar televisión únicamente, porque me hace feliz.



Esta semana me di el lujo de sentarme a ver mis DVDs de la segunda temporada de Grey's Anatomy. Qué serie era GA. Por un momento durante los 44 minutos del primer capítulo, sentí hasta un poco de lástima por esta serie y lo que había sido de ella, después de dos (o mejor dicho una y media) temporadas casi totalmente brillantes.

* * *

No hay como un viernes de flojera para ponerse "al día" en las series que, tristemente, están por terminar por las razones previamente establecidas. Y qué buena semana tuvo la TV (hace una semana). En Grey's Anatomy, POR FIN LA PESADILLA TERMINÓ! Y a pesar de que algunos personajes nunca serán lo que fueron (Hola, Callie! Hola, Chief!), es un gran alivio ver que los escritores no sólo están echándole ganas otra vez, sino que admiten que sienten nuestra desaprobación, y la aceptan. Estoy segura de que está incluso expresada en el rostro de Meredith es más de una ocasión. Gracias, escritores!

Por otro lado... Heroes. Heroes, Heroes, Heroes.

Mucha gente opina que Heroes está teniendo una mala segunda temporada. Que es lenta, que los efectos especiales están chafa, que algunas historias no parecen estar llevando a ningún lado... No estoy entre esas personas. He estado disfrutando cada momento y cada detalle, y aún cuando hay momentos repetitivos que pueden llegar a hartar (algunos con mayor facilidad que otros), estoy satisfecha. Estoy interesada, y aprecio cada detalle, bueno y malo, como la parte del camino que es. Estoy contenta.

Mucho de ello tiene que ver con la inclusión de los nuevos personajes, incluyendo especialmente, pero sin limitarse a :


Kensei Takezo
(David Anders)
Hola.

Y el cierre maravilloso de un círculo que está aportando a la historia. Lo veo venir. Va a ser perfecto.

Espero.

11 de noviembre de 2007

Tragedia. Parte III.


Al paso al que vamos, "tragedia" debería ser uno de mis tags. Que nunca se diga que no tengo concepto del dramatismo.

Todos los que me conocen (y me imagino que eso incluye a toda la gente que por cualquier casualidad del destino se ha encontrado en este antro de perdición) saben que la única actividad en mi vida que compite con mi adicción al internet es la televisión. Consumo TV cual si fuera el café del fulanito de sistemas. Cual si fueran los libros de Florentino Ariza. Cual si fueran los zapatos de Imelda Marcos. Amo la TV, y por lo mismo, le exijo mucho. No me conformo con cualquier pavada de Two and a Half Men o According to Jim, y le pongo los ojos en blanco a CSI como que el cielo es azul. Profiero improperios en contra de Lost (y últimamente de Grey's Anatomy, *snif*) porque saben cómo regarla en serio. Acepto la importancia de la suspensión de la incredulidad por Heroes y Ugly Betty porque proponen y a fin de cuentas, envuelven. Y me inco frente a Pushing Daisies, 30 Rock, The Daily Show y The Colbert Report porque si fueran más brillantes los fabricantes de lentes oscuros se harían (más) millonarios.

Pero ¿saben qué? Sé que ni Milo Ventimiglia ni Peter Petrelli, ni Kristin Chenoweth ni Olive Snook, ni Jason Bateman ni Michael Bluth, ni William Petersen ni Gil Grissom merecen ni el crédito ni la culpa: todo lo que me gusta y me disgusta de la TV (excepto Jennifer Love Hewitt *gag*) viene de las cabecitas locas de los escritores que crean las situaciones y los diálogos que llenan mi pantalla de glorioso technicolor cada día. Cuando le grito a Meredith Grey, le grito a Shonda Rhimes y a sus malvados secuaces. Cuando le ofrezco hijos en mi cabeza a Jon Stewart, se los ofrezco en realidad a él y a otras 15 personas, de las cuales una es mujer. Todo viene de los escritores.

¿Y ahora los estudios consideran que un tercio de centavo de dólar por dólar de ventas en DVD y CERO entradas residuales por transmisión en new media (incluyendo internet) es justo? Un DVD tiene un costo de producción en DVD de 16 centavos de dólar. POR DVD. Que se vende, en Estados Unidos, a un promedio de $15 a $20 dólares. Todo internet está lleno de anuncios de chicle, y de jabón, y de Nissan y de mil otras cosas que hacen evidente que sí hay ganancias en los new media. ¿Y qué piden los escritores? Dos tercios de centavo de dólar por dólar de ventas en DVD, y pagos residuales por transmisión en new media (es decir, lo mismo que se les paga ahora por la transmisión de repeticiones). De eso se trata esta huelga.

Apenas ayer vi los dos últimos episodios de TDS y TCR que salieron al aire, y sólo de pensar en que en más o menos un mes no habrá más televisión nueva, por aún no sabemos cuánto tiempo, me entra el síndrome de abstinencia y empiezo a temblar y a sudar frío. Quiero que regrese mi TV. Pero también quiero que la gente que crea la TV de calidad sea justamente remunerada por su trabajo.

Así que apoyo la huelga del Writers' Guild of America. Dos tercios de dólar por dólar, pagos residuales y aumentos para todos.

Excepto para los idiotas que concibieron y/o aprobaron la abominación que es y sigue siendo Gizzie. DIAF, quienquiera que sean.

24 de octubre de 2007

¿Desidia yo? // Tragedia

o, "Burro, orejas, salebyetecuidas."

Ayer llamé a cierto centro de servicio autorizado de una cierta conocida marca de reproductores portátiles de audio y teléfonos que tocan mp3. Ah, y computadoras.

Este lugar no está exactamente a la vista, así que le pedí a la persona al teléfono que me explicara como llegar. Al final de su explicación, le pregunté si tenían alguna señalización en la puerta, y me dijo que la bajaron temporalmente, por aquello del huracán.

...

¿Huracán? ¿Cuál huracán? No será aquel huracán que amenazó la península hace como doce entradas de este blog, ¿verdad? Digo, porque eso fue en agosto.

Durante el día de hoy estuve pensando en este pequeño incidente, y cómo la desidia parece ser parte fundamental de la actitud de buena parte de la población. Eso, o aquel centro de servicio y yo tenemos una característica poco común en común, pero lo veo difícil. Entre las cosas que pensaba ayer, me preguntaba si debía sentirme aliviada de tener un defecto común o avergonzada de ser parte de lo que hace de un defecto espantoso un defecto común.

Y no me supe contestar.

* * *

Hoy, manejando a mi casa de regreso del trabajo, la respuesta me cayó de sorpresa:



En el espacio vacío en donde está el ramerío en la banqueta había un árbol que no tenía ya ni una hoja, y probablemente ninguna esperanza de retoñar. Era un árbol completamente seco, pero por alguna razón, todos los días verlo me alegraba el día. Siempre tuve la intención de tomarle unas buenas fotos, e incluso una vez lo hice, excepto que tenía prisa y no quedaron muy bien, y aparentemente las borré. Genio, por cierto, se escribe con G. En el proceso, dañé el tapón de una de las llantas de mi auto contra una banqueta rota. G mayúscula, de ser posible.

Sabía que alguien iba a tirar ese árbol un día. Pero mi propia reacción al encontrarlo así, o mejor dicho, de no encontrarlo ya, me sorprendió de verdad.

No hay que esperar a que sea demasiado tarde.

Arbolito :(

1 de octubre de 2007

Viva la ex-Capital Americana de la Cultura


Si supiera con quién quejarme, lo haría.

The Killers, The Kaiser Chiefs, el Cirque du Soleil, Daft Punk... México, Guadalajara y Monterrey.
Y ya.

Somos una ciudad de graduaciones de academias de danza en los teatros y huecos en las calles. A Dios gracias (¿?) que somos territorio telcel.

Te odio, Katherine Heigl...

A veces sucede que una persona, la hayas tratado o no, te cae bien o mal por alguna razón semi-irracional, como a mí me sucede con Anne Hathaway, Drew Barrymore y Sandra Bullock. Simplemente se ven agradables. De la misma manera, tanto Jessica Alba como Jessica Biel se me asientan en el hígado (una por cabeza hueca, la otra por lo overhyped que está para lo poco que en realidad hace), al grado que he dejado de comprar revistas con tal de no tener sus lindas y adorables jetas en mis libreros para el resto de mi vida.

Katherine Heigl es un caso especial. Quiero odiarla. Con todo mi corazón. Pero la desgraciada no me lo permite.

Desde mi punto de vista, Heigl es en gran parte culpable por la hecatombe en que se convirtió Grey's Anatomy hacia el final de la tercera temporada. No sólo porque le veo la cara y pienso en la tragedia que es Gizzie, sobre la cual mi opinión está mínimamente representada por el ícono en la parte superior de este post, sino porque en parte fue ella quien echó leña al fuego con las declaraciones que hizo en contra de Isaiah Washington y a favor de T.R. Knight. La realidad es que en el Isaiahgate, , por una u otra razón yo quedé del lado de Isaiah. Posiblemente porque las declaraciones de Isaiah sobre el definitivamente sorpresivo e inexplicable sex appeal del ñoño de George tenían perfecto sentido (Washington declaró que T.R. Knight quería que su personaje tuviera mejores historias y mayor importancia de la que había tenido hasta el momento, y que manipuló el uso -totalmente incorrecto, por cierto- de las palabrotas, que no estaban dirigidas hacia él, para lograrlo; en mi opinión, manipulación o no, no cabe duda que la transformación de George-Bambi a Bond-George-Bond fue ridícula e increíble, en el sentido literal de la palabra).

Como sea, el problema es que Shonda parece equivocarse por todos los frentes, y hacer huir a Burke, el más honesto, el más derecho, el más centrado de toda la manga de lunáticos que "trabajan" en Seattle Grace fue sólo una de las reacciones poco características de los personajes que ella misma creó, pero, junto con la catástrofe que es Gizzie, definitivamente ha sido de las más nocivas para el programa.

Y por lo tanto, detesto a T.R. Knight y a George; por manipulador, patán y adúltero.

Pero Katherine Heigl sólo dijo que T.R. es su mejor amigo, y que ella prácticamente le arrancaría los ojos a quien se atreviera a lastimarlo. Y tiene una maldita sonrisa adorable. Y su discurso del emmy, con todo y que odié que se lo ganara a Sandra Oh y a Chandra Wilson, que en mi opinión cualquiera, y sobre todo Chandra, se lo merecía mucho más, también fue adorable. Y a pesar de que en Knocked Up no es el foquito más brillante del arbolito de Navidad, incluso hasta ahí se cuela su adorabilidad, e identificabilidad, y maldita sea, ni con una desgraciada panza de látex se ve mal, la muy infeliz.

Así que no puedo odiarla. Pero la odio por eso.
Pero T.R. Knight y a Shonda Rhimes no son adorables. Así que a ellos sí les toca.
TEAM CALLIE!

24 de septiembre de 2007

Pero A/T, ¿por qué no ves TV nacional?





R.= Fran Flores.
Aunque soy de la opinión de que una serie mala > 1000 novelas buenas, TV Azteca se la vuela. No es lo suficientemente malo piratearse cuadro por cuadro una serie estadounidense que no era buenísima en primer lugar, sino que además insisten en piratearse cuadro por cuadro las mismas series estadounidenses que no eran buenísimas en primer lugar, y que ellos mismos transmitieron hasta el cansancio.

Para misterios de lo desconocido, qué tan desesperada está la gente por no socializar con otros seres humanos, que prefiere sentarse media hora a ver chistes que ya se sabe.

20 de septiembre de 2007

Ai no message...


Hace tiempo; hace mucho, mucho tiempo, las cosas eran más fáciles.

Pero las cosas cambian, y se complican, y se transforman... Pierden su significado, y cuando lo recuperan, su sabor es agridulce, feliz y doloroso al mismo tiempo. Queda el recuerdo muy claro de lo que eran, pero ¿pueden volver a ser como fueron?

Ya ha pasado mucho tiempo. Tanto, que hasta hace poco me sorprendí pensando que ya era cosa del pasado, y que después de todo el tiempo sí lo cura todo. Y no es que te extrañara, sino que me extrañaba a mí, a la persona que era en ese entonces. Y cuando me busco, en la única manera en la que sé hacerlo, recuerdo cómo era creer en cosas en las que ya no sé si aún tengo fe, y recuerdo cómo era estar contigo, y entiendo por qué creí en primer lugar.

Así que, ¿te extraño? No sé. Tal vez no. Tal vez no a la persona en quien te convertiste, sino a la persona que eras entonces, y con quien era quien yo era.

Pero ya de eso hace tiempo. Mucho tiempo. Demasiado tiempo. Y sé que de nada sirve desgastarme las uñas escribiendo estas líneas, porque los milagros no ocurren dos veces (y con todo respeto a las debidas autoridades, la calidad del primer milagro dejó bastante que desear, en mi opinión), y aún si así fuera, estoy segura de que las personas que somos nunca se complementarán como las personas que fuimos.

Podría seguir escribiendo letras inútiles que pudieras apilar en el cajón con las demás (si es que aún las conservas). Podría escribir en tu honor otra carta de 20+ páginas por los dos lados, aún cuando no te extraño, ni pienso en ti, porque ya ha pasado el tiempo suficiente. Pero tal vez el hecho de que estoy dispuesta a hacerlo habla más fuerte que el cinismo que colecciono desde entonces.
You're so vain
I'll bet you think this song is about you
Don't you? Don't you?

8 de septiembre de 2007

Viva México, #$%&\@!!!!!!!

Por esto me gusta ir a la maldita plaza de Segafredo.
¿Pero saben qué, dueños del Honda blanco y el Volvo verde?
You park like assholes.
Punto com.


En el peor sentido de la palabra.

La semana pasada estaba manejando por la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Mérida, hacia el norte sobre Prolongación Montejo, pasando el Monumento a la Patria y yendo hacia la Ford, y por un momento tuve una experiencia surreal: de ambos lados del camellón había gente circulando en el mismo sentido que yo.

Mi primera reacción fue asegurarme de que estaba en el lado correcto de la avenida (la mente te juega trucos sucios a veces). Yo sí lo estaba. Pero la idiota que estaba hablando por teléfono mientras circulaba en sentido contrario en Prolongación Montejo, no a 3m del Monumento a la Patria, sino más allá de la Audi y a la altura de lo que era el Extra, sí.

Ése fue uno de los momentos WTF más memorables de la vida, precedido únicamente por el hecho siguiente: justo delante de mí había una patrulla. Y del otro lado del semáforo había un policía en moto. Y si bien es cierto que el de la moto estaba lejos para haberla visto, la patrulla tenía que haber estado esforzándose por no prestar atención (y por consiguiente, por estar haciendo algo que no guardaba ninguna semejanza con patrullar).

Esta ciudad necesita de la manera más urgente que se aprieten las tuercas en lo que a vialidad concierne. Todo empieza con gente que no usa su direccional ni por accidente. Luego empiezan a estacionarse en raya amarilla o sobre una avenida (a excepción de Paseo Montejo, el único lugar donde tres minutos bastan para que pase la grúa, y por cierto, estacionarse sobre una avenida, aún si no hay rayas amarillas, es un momento WTF memorable para cualquier persona que honestamente no proviene de un país palomero como algunos que yo conozco). Después bloquean los carriles de Continua con tal de no estar detrás de dos miserables coches (y aprovecho este momento para mentarles la madre a todos los que hacen eso). Y la policía, ¿bien gracias? ¿Cómo no va a ser el siguiente paso lógico meterse en sentido contrario en una de las avenidas más transitadas de la ciudad? Si no me hubiera tocado verlo ya, diría que sólo falta que haya gente que se detenga a media avenida para bajar o subir pasajeros, o se ponga a conversar con la persona del coche de al lado, aún si están deteniendo por completo la circulación.

Si la gente no tiene ni siquiera las dos neuronas necesarias para estacionarse bien, tal vez pedirles que se fijen hacia dónde van todos los demás coches sea demasiado pedir.

Tal vez sea momento de asegurarse que la gente que quiere una licencia sabe hacer algo más que estacionarse en paralelo.

She works hard for her money (Taran! Taran!)


Hace relativamente poco tiempo, alguien me hizo un comentario aparentemente inocente, del siguiente calibre:
Claro que yo también me iría los fines de semana a Cancún y de vacaciones a Estados Unidos a cada rato si mi papá me diera todo lo que le pido.
Ante tal ignorancia en la vida no hay manera de contestar de manera acertada. En todo caso, dicen que a palabras necias, oídos sordos.

En algún momento de mi vida (posiblemente influenciado por esto) decidí que no quería vivir para trabajar, sino trabajar para vivir. Tengo la fortuna y la bendición de que vivo con mis papás, es cierto. Por otro lado, no fumo, bebo social, ocasional y moderadamente, y aunque ciertos sectores de la población se rían de mí por ser de la tropa de las películas alquiladas y las palomitas de microondas, la realidad es que tener poco en qué gastar equivale a tener excedentes quincenales que pueden traducirse en viajes que yo pago de mi bolsillo.

Cada quien decide en qué gasta su dinero. Hay gente que se lo gasta en ropa, hay gente que se lo gasta en zapatos, en fiestas, en coches, en electrónica, en discos o en muebles. Yo gasto mi dinero en viajes (y en libros, y en bras, porque en EE.UU. son mucho más baratos). Yo ahorro la mitad de cada peso que gano, y luego lo que queda de la otra mitad cuando llega la siguiente quincena. Y la mayoría de las quincenas hago que sobre, así que puedo irme de viaje cada cierto tiempo (porque honestamente, no es tan caro, cry me a river) sin necesidad de que alguien me mantenga o de que mi papi me dé todo lo que le pido.

¿Y saben qué, haterz? Estoy orgullosa de mí misma por hacerlo.

Estoy orgullosa de haberme apuntado para ver a U2 en dos países sin saber si iba a poder costearlo, y de haberme "perdido" de mi graduación para hacerlo. Estoy orgullosa de haber comparado precios y de haber pagado cada centavo de lo que costó el boleto de avión. Estoy orgullosa de no tener miedo a aventurarme a volar con pases de aerolínea, a ver si hay lugar. Estoy orgullosa de haber ahorrado para volar sin pases de aerolínea. Estoy orgullosa de mí por la fuerza de voluntad que requiere el poder comprar algo y sacrificarlo, renunciando a algo bueno para obtener algo mejor.

Y no quiero restarle mérito al gran papel que ha jugado mi familia, para nada. Sin su apoyo, su colaboración, y sobre todo su comprensión, tal vez no me aventaría a tanta aventura loca.

Pero de que me curto a trabajar, lo hago. Así que digan lo que quieran y gasten su dinero en lo que quieran, mientras yo me voy muerta de risa al banco, y luego a kayak. (y a Amazon. Y a VS).

7 de septiembre de 2007

Amsterdam


Amsterdam fue un accidente en mi vida: no estuve ahí porque quisiera, sino porque el destino lo dispuso en la forma de ningún vuelo en conexión con el que me llevaría de Barcelona a ahí para regresar a Cancún. Llegué a las 9 pm, aproximadamente, y salía hasta el día siguiente, a las 2 pm; tiempo suficiente para verme obligada a pagar hostal (snif), ver algo de ciudad, y hacer algo temprano por la mañana.

Tristemente, gracias al hecho de que mis múltiples cámaras desechables se fueron directamente a Cancún, y a mi luminosa idea de no cargar el celular al salir, no tengo ninguna foto de mi experiencia, pero la llevo bien presente por más de una razón.

En Portugal me había parecido frustrante no entender a la gente, aún cuando entendía partes, y mejor aún, tenía personas haciendo un esfuerzo y explicándome lo que pasaba a mi alrededor. El idioma no era tan distinto. Nunca estuve sola, y para cuando llegué a estarlo, tenía la confianza suficiente en mi Portugués I para salir de cualquier problema haciendo preguntas y descifrando las respuestas.

En Amsterdam no fue así. Amsterdam fue verdaderamente la primera vez en mi vida en la que estuve por completo sumergida en ruidos sin sentido provenientes de la gente a mi alrededor. Fue la primera vez en la que tuve que comprar un boleto de tranvía entre adivinando e intuyendo lo que la máquina quería de mí. La primera vez que tuve que empezar cada conversación rogando al cielo que la persona a la que había elegido para pedirle ayuda hablara algo (cualquier cosa) además de holandés. Peor aún cuando me vi obligada a dirigirme a alguien con el fin expreso de preguntarle si no le sobraran unas monedas (pedir caridad en un país extranjero: una menos en la lista de cosas que tengo que hacer antes de morir).

Caminé por la ciudad entre bicicletas y anuncios advirtiendo a los turistas contra los carteristas, con mi equipaje y en la espalda una mochila en la que había una botella de Cava catalán y una explicación de un desconocido de cómo llegar al hostal. De noche. Sola.

Pasé el museo de Van Gogh y pensé que siempre habrá tiempo para visitarlo de regreso del Rijksmuseum; y luego terminé riéndome de mi propia ingenuidad al pasar y ver la FILA que esperaba su turno para entrar.

Y me quedé con las ganas de probar un perro callejero holandés, después de que aparentemente se me pasó la hora y ya de regreso no encontré ni un mísero carro.

Amsterdam fue de verdad un accidente en mi vida, pero del tipo que definitivamente me gustaría repetir.

4 de septiembre de 2007

2 de septiembre de 2007

Gracias, tecnología.

I believe that beauty magazines promote low self-esteem...
- Darren Hayes.

¿Verdad, Penélope?



¿Verdad, Brittany?



¿Verdad, Cate?



¿Verdad, Kelly?



¿Verdad, Eva?



Y sobre todo,
¿VERDAD, BRITNEY?*
(It's Britney, bitch)*

Todas las imágenes (y más) están en y pertenecen a iWANEX STUDIO.
Ve a Beyonce y a Cameron Diaz y atáscate de helado mientras te carcajeas.

*Nota: Letras Planchadas se deslinda de toda responsabilidad sobre cualquier efecto secundario causado por la exposición a las pistas incluidas en esta entrada, incluyendo, pero no exclusivamente, sangrado en los oídos, lanzamiento de computadora por la ventana y/o muerte accidental producida como efecto de éste, pesadillas, terrores nocturnos, burlas y/o secuelas psicológicas producidas por las mismas, reacciones alérgicas, ronchas, vómito o gusto por el accidente de tránsito que es Britney Spears.

1 de septiembre de 2007

:: Ultraviolet ::

Que no lo veas no significa que no está ahí...
Sometimes I feel like I don't know
Sometimes I feel like checkin' out
I want to get it wrong
Can't always be strong
And love, it won't be long...
Oh sugar, don't you cry
Oh child, wipe the tears from your eyes
You know I need you to be strong
And the day is as dark as the night is long

Feel like trash, you make me feel clean
I'm in the black, can't see or be seen
Baby, baby, baby...light my way

You bury your treasure
Where it can't be found
But your love is like a secret
That's been passed around
There is a silence that comes to a house
Where no one can sleep
I guess it's the price of love
I know it's not cheap

Baby, baby, baby...light my way


Ultraviolet love
Ultraviolet love
Ultraviolet love

Baby, baby, baby...light my way

I remember
When we could sleep on stones
Now we lie together
In whispers and moans

When I was all messed up
And I had opera in my head
Your love was a light bulb
Hanging over my bed

Baby, baby, baby...light my way
Come on...
Baby, baby, baby...light my way

19 de agosto de 2007

10 cosas en las que los huracanes se parecen a la Navidad

10. Hay que decorar la casa (con tablas y cinta canela)

9. Hay que sacar cajas que no se habían usado en un año (protectores, linternas, baterías recargables, juegos de mesa)

8. Hay que darse de bofetadas con la gete para hacer compras de última hora

7. La programación televisiva normal está plagada de "especiales".

6. La familia te cae de visita.

5. Tus amigos de fuera te llaman para saludar.

4. Compras comida que no compras normalmente... y en grandes cantidades.

3. No hay trabajo

2. Velas prendidas

1. Y en lo que los huracanes más se parecen a la Navidad... es que sabes que en algún momento vas a tener un árbol en la casa.

Votación


Sí:



No:





En lo que el clima empieza a alternar entre solecito y vientos huracanados, decidí promover el recién reinaugurado Carl's Jr. como alternativa a la arrachera de los domingos que siempre consumimos al medio día, y hasta comedidamente me ofrecí a ir a comprarla, ya que si contaban con servicio a domicilio (como todo en esta ciudad motocicletera), no estabamos informados al respecto.

Así que fui, y mi conclusión es que ojalá que lo que haya pagado grupo Urba por la reubicación del Carl's Jr. haya tenido un descuentazo, porque a pesar de que la distancia me queda muy cómoda, la plaza en la que está situado está mucho menos que ideal: El estacionamiento es una farsa, sin mencionar que claro, la entrada está sobre la avenida, pero la salida da a una calle que no es mala, sino PÉSIMA, y ahorita en temporada de lluvias está inundada. Además no hay drive-thru, ni para dónde ampliar para adaptar uno, y por si eso fuera poco, no hay una barra donde se puedan esperar las órdenes para llevar. Tiene uno para escoger entre apoyarse sobre un basurero o en la mesa donde algún comensal puda sentirse acosado.

Por el lado positivo, se nota que estaban bien preparados para trabajar duro hoy. Estuve apoyada sobre el basurero relativamente poco tiempo. Y aunque ya no dan el ranch o blue cheese o no me acuerdo exactamente qué daban, la verdad es que comí bien rico.

17 de agosto de 2007

El Pirata y la Princesa FTW!

Hello. My name is Iñigo Montoya.
You killed my father. Prepare to die.

En el mercado de la alemán había un videoclub... en la esquina de los localcitos, y por lo mismo, con forma de L. O mejor dicho, de la parte que le hace falta a una L para ser un cuadrado. Al fondo a la izquierda estaba la película del Pirata y la Princesa. Y me acordaba de ella que Kevin Arnold estaba aún más chiquito que al principio de Los Años Maravillosos, y que mientras rodaba colina abajo, el pirata gritaba "Como ordeneeee!!" Y vaya que me acordaba de Íñigo Montoya y el hombre de seis dedos.

Hace cierto tiempo, la busqué en Amazon, y la puse en mi carrito. Dos o tres compras han pasado ya, y nunca me animé a comprarla, pensando que no valía la pena comprarla sólo por volver a verla, pero ni en Blockbuster ni en Hollywood Express video la tenían.

Y se me ocurrió ir a Redicom. Me suscribí el domingo, y el martes (qué, hay que aprovechar los descuentos) regresé con el fin específico de alquilarla. Y la vi. Partes en inglés, partes en español. Y ya está otra vez en mi carrito, esperando al siguiente binge.

Y lo pongo por escrito, porque aquí y ahora mismo me comprometo formalmente a hacer una nacada si algún día tengo la oportunidad. Si por cualquier casualidad de la vida tengo un hijo apellidado Montoya, me canso que le pongo Íñigo. Y le pongo camisetas que digan quién es.

13 de agosto de 2007

Por suerte, también hay buenas noticias

Pero no son ésas.



Atrás de mi dedo está el nuevo Carl's Jr., para mi conveniencia ahora a unos 2km de mi casa.

Ya era hora, la verdad.

4 de agosto de 2007

La gente que de verdad importa

Sobre ella se debía tratar todo este blog*. Y no digo que no haya sido así hasta ahora.

Cómo es curioso que no necesariamente nos damos cuenta de quiénes son las personas que dejan huella en nosotros, sino con el paso del tiempo. Hoy estuve en la Alianza Francesa y vi a Florence, mi maestra del... que habrá sido, ¿cuarto ciclo? Segundo libro, al fin y al cabo, de francés. Que odiaba el método y nos la pasábamos platicando. Un amor de mujer.

Se ve diferente. Se cortó el cabello, y ahora en vez de rojo, lo lleva plateado. Siete años hace ya que salí de la Alianza, y a pesar de que fui a tratar de conseguir el papel que certifica que mi francés es 100% perfecto, no entendí en el momento lo que me dijo. "Te has vuelto una anciana". Cuando lo entendí, supuse que se refería a ella, por el cabello plateado. Aunque, ¿qué puedo decir? Yo era una niña entonces... Alternaba mis obligaciones como "empleada" de la Alianza con mi dosis diaria de SailorMoon.

No la reconocí al principio, debo decirlo. No vi a Florence, sino a una desconocida hermosa, y en extremo elegante. Cuando la reconocí, creo que ni yo misma me imaginé lo agradablemente sorprendida que estuve. Tenía ganas de abrazarla. Y sí, tal vez soy una twit por no haberlo hecho, pero en el momento habría sido incómodo, creo. Creo que a ella también le dio gusto verme. Nunca me imaginé que me daría tanto gusto verla. Que me gustaría regresar a la Alianza y darle un abrazo.

El paso del tiempo es un swot.

Y cómo es curioso que no nos damos cuenta de la huella que la gente deja en nuestras vidas, sino hasta mucho después, con suerte, al volvérnosla a encontrar...

Original del 16/05/06, a las 10:08 PM

*No éste, otro que ya no es.

Papá Luis


"Este enviado especial tuvo oportunidad de llegar a la isla de Cozumel gracias a las atenciones que le dieron los empleados de la compañía aérea Tamsa. Entre ellos el capitán piloto aviador Luis Alonso Rivas y el representante de tráfico Alberto Domínguez.

Volamos de Mérida a Cozumel en un avión DC-3; está bautizado con este nombre maya: 'U-Yumil-Ik', que significa 'señor del aire'. Debido al mal tiempo, tuvimos que desviarnos de la ruta y pasamos más cerca del lugar donde bucean hacia el barco sumergido. Y vimos a los expedicionarios que agitaban sus manos constantemente para saludar a los tripulantes de la nave.

El capitán Luis Alonso Rivas es, indiscutiblemente, un gran piloto. Es bajito de estatura y de gran cabeza -nació en Yucatán-. Es un joven sumamente amable y simpático. Conoce la ruta de Mérida a Cozumel como la palma de su mano."

Original del 23/07/05, a las 11:34 PM.