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9 de mayo de 2011

Halgo que festejar [sic]

Me llegó un mail.


No puedo contra la curiosidad.  Un restaurante local con nombre de cuadrúpedos de cuellos largos me invita a una fiesta, y verdaderamente están manejando una súper promoción.



¿Cuatro botelllas?  No cualquiera.  Verdaderamente es una ganga.  Ni mencionemos los pases de cortesia, creo que eso ya son palabras mayores.


¿Por qué no querría seguir recibiendo mensajes? ¿Qué posible motivo podría tener para no querer disfrutar de estos mensajes tan evidentemente repletos de creatividad? 

Nada más eso quería decir.
  

16 de junio de 2010

Oh, Samsung.

No pasa mucho tiempo entre una ocasión y la siguiente en la que me tenga que preguntar si tendré MUY mala suerte o sólo una menor tolerancia hacia cierto tipo de actitudes, en específico aquellas parecidas a la que describiré a continuación.

En un hermoso día del 2007 compré un reproductor/grabador de DVDs marca Samsung.  No sé a ustedes, pero en lo que concierne a audio/video, Samsung se me hizo una muy buena opción, especialmente por el precio, que para el tipo de producto no se me hizo excesivo.  Reproducía DivX (buenísimo para disfrutar de la antena mágica), grababa DVDs (fantástico para aquellas noches en que no llegaba a ver el principio de Grey's Anatomy), y aparte de eso reproducía DVDs fantásticamente, y un dia hasta pensé que daba la hora y el estado del tiempo, como se detalla en un blog que en realidad ya no existe.  Pero fue un día de ñoñez.

Resulta que de un tiempo para acá comencé a observar que el reproductor/grabador cada vez reproducía/grababa menos: no aceptaba cualquier disco, luego no expulsaba el disco una vez adentro, siempre marcaba error al grabar, sin importar el tipo de formato, etc.  Y después de leer todo el manual e intentar con todas las variedades existentes de DVD+R, DVD-R, DVD±R, DVD+RW, DVD-RW y DVD±RW, y todas las opciones de grabación habidas en mi computadora, que gracias a Dios no es Samsung, acepté por fin que era momento de llevarlo a reparar.

"¿Pero a dónde?", me pregunté inocentemente, porque se me hizo que un reproductor/grabador de DVDs está justo sobre la fina línea entre audio/video y computación.  Y después de cavilarlo unos días, se me ocurrió la luminosa idea de consultar en el sitio de Samsung, para ir con cualquier grupo de profesionales que se encuentren calificados para atender este tipo de desperfectos.

Comencé en Google.  Uno de los resultados fue AD Informática, en la Col. Yucatán.  Como aparentemente no tenía nada mejor qué hacer, entré al sitio de Samsung, y busqué mi aparato por número de modelo.  Hice click sobre "Soporte", y me apareció un menú desplegable donde podía escoger el estado o ciudad para ver los centros de servicio en donde se especializan en ese tipo de producto.  Ni Mérida ni Yucatán.  El soporte vía chat, fuera de línea.

Hoy lo volví a intentar.

Cliente:

Mi reproductor/grabador modelo DVD-R150 está fallando.  No está en garantía, pero quisiera que lo revisaran en algún centro de servicio autorizado de ustedes.  Busqué en el sitio, y no me apareció ninguno para audio y video en Yucatán.



Agente:

AD informática

[Dirección] 

[Teléfono]



Cliente: 

Sí ví ése, pero no aparece en la sección de audio/video. 

¿Ellos también son centro de servicio para este tipo de productos?


Agente:

si está en garantía si no donde usted considere [sic]

Y ahí me rendí con el chat. Le di las gracias y decidí que más me valía verlo con ellos directamente.

Llamé por teléfono.

Señorita: Centro de servicio Samsung
Yo:  Buenas tardes. Mire, tengo un reproductor/grabador de DVDs marca Samsung que está fallando.  No está en garantía, pero me gustaría ver si ustedes checan ese tipo de productos.
Srita: No, no vendemos productos.
Yo: No, yo TENGO un reproductor/grabador de DVDs, pero está fallando. ¿Dan servicio a equipos de audio/video?
Srita: ¿Está en garantía o sería a costo?
Yo: A costo, ya no tiene garantía.
Srita: ¿Es una impresora?
Yo: o_o
No, es un reproductor de DVDs que también graba.
Srita: Ah, pues sería cuestión de que lo traiga.  La revisión y diagnóstico cuesta $250, y eso lo paga al recepcionar el equipo.
Yo: (aaaaaghhhhh, recepcionarggghhhh)

Así que aún no he decidido si tres años de vida es suficiente para un reproductor/grabador de DVDs que no imprime, o si debo considerar opciones sobre a dónde llevarlo, o hacerme a la primermundista y arriesgarme a pagar $250 para que me digan que arreglarlo cuesta $1500.

14 de mayo de 2010

Intermedio :: Lleve su marquesita

 Ayer fui a Walmart City Center.  Por cierto que, Walmart City Center, ¿qué te pasó? Solías ser la excepción a la tendencia de People of Walmart y erguirte como un super fresa... ayer nada más estuviste caro.  Qué asco de fruta.  Pero bueno, eeequis.

Como los meridanos saben, para internarse en la ciudad desde City Center hay que pasar frente el Ateneo.  Esto ocurrió al medio día, cerca de las 2 de la tarde.  El tráfico de la salida de la escuela no estaba terrible, pero sí había bastantes autos.  Cambiando de carril del central al izquierdo, le cedí el paso a la señora en el coche que estaba justo delante del mío, para que ella también pudiera pasar al individuo que se estacionó en doble fila frente a la escuela justo pasando el paso peatonal.

Mientras manejaba, la señora se volteaba a hablar con alguien que estaba en el asiento trasero del coche.  Y mientras esto ocurría, la señora bajaba la velocidad, y bajaba la velocidad, sin estar ni siquiera cerca de un retorno.  Entonces, alcanzo a ver claramente cómo el niño que resultó estar en el asiento trasero le pasó una marquesita a la señora que venía manejando. Y entonces la señora se detuvo por completo, y mordió la marquesita.

Pensando que a lo mejor se había distraído con la maniobra, le pité al pasarla, y por mi retrovisor vi cómo siguió ahí, inmutable, cómodamente estacionada sobre el carril izquierdo de la Av. García Lavín, comiéndose una marquesita...

13 de octubre de 2009

Las masas son tontas.

Y la mayor parte de las veces lo son tanto que ni tiene caso tratar de explicarles por qué.

Lo que México verdaderamente es un transplante de cultura. ¿Podemos contratar a un ejército de japoneses para venir a darle de katanazos a quienes no se acoplen?

¿No? ¿No hay dinero?

¿El próximo año, tal vez?

#&@!$.

PD. Y no publico la razón porque honestamente, publicarlo más de lo necesario es arriesgarse a que más gente le entre -_-#

Púdranse, masas.

4 de junio de 2009

Es otra vez esa época del año

Y mi comentario editorial comienza en palabras de Amy Winehouse:



Hay mil maneras de perder votos. Yo diría que en mi caso, la principal es el uso de carteleras móviles y autos de sonido, especialmente si van tocando un jingle que suena indiscutiblemente populachero. Lo siento. Mi inteligencia se siente insultada por el hecho de que un individuo cualquiera sostenga que quiere mejorar mi calidad de vida, y con tal de ser elegido para tal cargo empeore mi calidad de vida aumentando innecesariamente el tráfico y la contaminación (atmosférica y sonora) en la ciudad que pretende representar.

Por otro lado, el siguiente mensaje fue publicado en el foro mexicano de Kiva, una asociación prestadora de microcréditos a pequeños empresarios en países en desarrollo:

Para todos los Mexicanos, en plena epoca electoral tenemos que retomar nuestro pais. Esta secuestrado por los politicos, si estas en contra de sus abusos y corrupcion unete a la revolucion2009.

Porta un moño gris y ANULA tu voto.
Cambia al pais desde adentro.

revolucion2009.wordpress.com
(tambien en Facebook y Twitter)

Posted by
Jun 4, 2009 - 9:53 am PDT



Díganlo conmigo:



Increíble. In-cre-í-ble. ¿ESO es su idea de resistencia pacífica? Porque eso dice en el link a WordPress que proveen. De verdad quisiera mantener este texto profesional, así que de la manera más educada posible expreso por este medio mi solicitud de que alguien me explique qué rayos pretenden obtener cubriendo al país de moños grises y anulando la única forma de expresión que cuenta en este país.

¿Qué, entonces el chiste es regalarle la elección a los afiliados? Porque el que tiene un partido tatuado en el pecho, el que vota por ese partido sin pensar en lo que ese partido propone o dispone, en la preparación de su candidato, y mucho menos en el bienestar del país (ya que ésa es normalmente la última de las preocupaciones de quienes tienen agendas partidistas). ¿Eso es lo que pretende este "movimiento" para "retomar" al país? ¿Regalárselo a quien tenga para comprar más votos de los que lo catafixian por una torta y un refresco?

¿Y si, en vez de colgarnos adornos cual árboles navideños, nos involucráramos en las elecciones, nos informáramos sobre las trayectorias y propuestas de los diferentes candidatos y las plataformas de sus partidos? ¿Y si en lugar de vestirnos de rojo, de azul o de amarillo nos vistiéramos de mexicanos y presionáramos a nuestros representantes a representarnos? ¿Y si nos tomáramos la molestia de saber quiénes son nuestros diputados, senadores, etc., y de qué manera desempeñan el trabajo que tanto cobran por hacer, en vez de ir a dibujar palomitas en las boletas que de todas maneras nos cuestan? ¿Y si nos aseguráramos de que los candidatos cumplan sus promesas una vez electos, y no se desaparecieran después de hacer de nuestras ciudades un cochinero de propaganda?

No, para qué. Mejor nos colgamos unas agujetas sucias y vemos si esa gente que "tiene secuestrado" al país se siente tan ofendida por nuestra desaprobación que decide cambiar por sí misma.

¿Cambiemos al país desde adentro? No. Que el país se cambie desde adentro a ver cómo, porque mi papel en esta obra termina el 5 de julio cuando el moño, junto con unas cuantas toneladas de material proselitista, acabe en la basura sin haber servido ningún propósito más que el de darnos una falsa sensación de autorrealización por medio de lo que no puedo llamar más que pseudo-activismo.

Debería darles vergüenza.

17 de mayo de 2009

TGI Friday's City Center

Tal vez simplemente TGIF y yo no somos compatibles en este país. Tal vez la ineptitud es uno de los valores de TGIF. Tal vez todos tuvimos un mal día.

No había ido a un Friday's desde aquella vez en que el postre de vainilla era de coco. Fui a recoger pedidos para llevar, y pedí comida a domicilio, pero nada más. Cinco meses después, de verdad tenía ganas de salir, comer algo rico, pasar un rato agradable, etc. Así que hice planes para ir a cenar al nuevo TGIF en City Center ayer sábado.

Llegamos al restaurante a las 9:50 pm. Esperamos apenas unos minutos a que nos asignaran una mesa, que terminó siendo la última mesa de la última terraza del último restaurante del City Center. Lo cual está bien: la terraza, la música, el ambiente, etc., están todos muy agradables, a pesar de que las sillas y mesas donde estábamos parecían más muebles de jardín que de restaurante.

Nuestras bebidas llegaron casi apenas las pedimos. La comida, por otro lado, tardó más de media hora. Yo había pedido unas fajitas combinadas con tortillas de harina; mi acompañante, una ensalada césar con pollo búfalo. Trajeron la ensalada. Pedimos juegos de cubiertos, porque no había en la mesa. Unos minutos después, trajeron las fajitas, pero nada con los cubiertos.

Cuando por fin llegaron, descubro que me trajeron tortillas de maíz en vez de harina. Me hice un taco, pero la verdad es que las tortillas estaban un poco pastositas, así que en una vuelta que se dio la mesera por ahí le pedimos más té (porque nadie había sido para ofrecernos un refill) y unas tortillas de harina.

Esperé.

Esperé.

Esperé.

No exagero: esperé. Esperé como quince minutos a que me trajeran otro paquete de tortillas. La mesera pasó a preguntar si nos hacía falta algo: algo que no fueran las tortillas, porque ésas "en cualquier momento" las debían traer. Mi acompañante, que ya había hasta terminado de comer para este momento, comentó que mi comida ya debía estar hasta fría (el Sizzling Fajita Combo ya llevaba como veinte minutos de haber dejado de sizzlear), así que la mesera ofreció llevárselo a calentar. Para esto, yo estaba más irritada que molesta, por lo que nada más le dije "bueno, mientras no tarde otros quince minutos como las tortillas..."

Habrán pasado otros cinco o diez minutos en lo que traían otra vez el plato con un nuevo paquete de tortillas. Más tardé en abrirlas que en darme cuenta que también eran de maíz. Llamé otra vez a la mesera, y le pedí que se llevara ambos paquetes que estaban en la mesa y me trajera uno de tortillas de harina.

Me arrepentí mucho, porque ahí estaba, de nuevo, con la comida caliente frente a mí y sin la opción de comerme aunque fuera un taco pastosito en lo que alguien segaba los campos de trigo en la cocina del TGIF y preparaba unas tortillas.

Diez minutos después se apareció algún sujeto que no era nuestra mesera y dejó un tercer paquete de tortillas en la mesa. En este momento entendí que tal vez el problema era que en la cocina NO había campos de trigo ni nadie que torteara, porque por tercera vez me trajeron tortillas de maíz.

Respirando hondo, le dije al muchacho que había llevado las tortillas que si no tenían tortillas de harina lo correcto era informárselo a quienes las ordenaran.

-¿No son de harina?
-No.
-Ahorita le traigo--

No, gracias. Déjalas aquí y prefiero comerme las pinches tortillas pastosas como estén.

Pero no, porque ésas además de pastosas estaban duras, y honestamente, ya eran más de las once y parece mentira que haya esperado más de una hora en un restaurante porque nadie supo envolver unas tortillas de harina en un papel encerado.

La conversación que tuve con el gerente es cuento para otro día.

Por el lado positivo, en su menú "DECISIÓN" si está bien escrito.

2 de mayo de 2009

Basta.

Digan lo que quieran.

Estoy harta de la paranoia, estoy harta de estar encerrada, estoy harta de escuchar chismes, rumores y mentiras. Sin embargo, lo que verdaderamente me enoja son todas estas teorías de la conspiración, de lo que el gobierno está planeando y organizando y de lo que nos está distrayendo mientras estamos todos encerrados por la influenza.

¿Qué les gustaría que ocurriera, entonces? ¿Que el gobierno no dijera nada, que no se hiciera ningún tipo de declaración en cuanto a esto? ¿Que no se le diera importancia? ¿Por qué tiene que ser uno de dos extremos, personas? ¿Por qué o nos vamos a morir todos de influenza o la influenza es un mito que el gobierno inventó para encerrarnos en nuestras casas?

¿Cómo se beneficia el país de este paro virtual de la vida económica del país? ¿De la atención internacional que se le está dando al asunto, de los bloqueos comerciales y turísticos que otros países están imponiendo? ¿O a ustedes les parece que nos está haciendo quedar bien de alguna manera?

Los virus mutan y evolucionan sin control. ¿No parece lógico tratar de contener un virus del que se sabe poco? Porque cuenten con que si el virus mutara y la hasta ahora relativamente benigna (sí, benigna: 12 de 400 muertos? Benigna) influenza porcina humana AH1N1 se hiciera algo más peligroso, sería la peor pesadilla de relaciones públicas que México habría tenido en su historia? Y vaya que no podemos hablar de un historial limpio.

Digan lo que quieran, pero no me lo digan a mí. En general, estoy harta del tema y sólo quiero concentrarme en encontrar algo con qué entretenerme de aquí a que sea tiempo de ser productivo otra vez.

Hablemos de 30 Rock, de Lost, de Dollhouse, de House, de Heroes inclusive, pero con la influenza no quiero nada. Es más: ME LAVO LAS MANOS DE ELLA HASTA QUE TERMINEN MIS CERDOCIONES, e incluso después.

(Lástima, tanto ingenio y ya nada en qué aplicarlo, jaja)

22 de diciembre de 2008

TGI Friday's Merida


Historias de terror, originally uploaded by A/T.

La comida de TGI Friday's siempre me ha gustado. Sin embargo, creo que la disfruto más en Estados Unidos (antes de que opines que soy elitista, malinchista o pedante, continúa leyendo, por favor), donde el TGIF es un lugar relajado para pasar un buen rato, y no un nido de pretención donde la gente bonita va para verse las caras, y los meseros (aún cuando están ataviados con sombreros ridículos) te hacen el favor de atenderte, como nos sucedió el 16 de Diciembre, que no nos quisieron sustituir unas alitas del Tres para Todos por nada que no fuera papas a la francesa, y además insistieron en que era normal que la crema de vainilla del mini-postre que ordené supiera a coco y tuviera coco rallado.

Evidentemente, en TGIF Mérida, si sabe a coco y tiene trozos de coco, es vainilla.

Por eso le pongo los ojos en blanco al TGIF Mérida.

Por eso y porque DECISIÓN y DECISO son palabras parecidas, y DESICIÓN no existe. Y alguien debería comentárselos.


8 de diciembre de 2008

Cosas que ocurren en Mérida

Cada vez que se inaugura una caja de Zucaritas:
  • Alguien saca un BMW
  • Toca Dayron y el Boom
  • Alguien se estaciona en una avenida de dos carriles y prende sus intermitentes, lo cual hace que esto esté totalmente bien.