Si tuviera la certeza de que me escuchas cuando hablo, te diría muchas más cosas de lo que ya he hecho. Y al mismo tiempo, muchas menos de las que quisiera decirte, porque el que las escuches no necesariamente significa que las comprendas...
Honestamente, creo que todos tienen miedo, de diferentes cosas, personas o situaciones. No me puedo imaginar que haya una persona en el mundo que no conozca la sensación. Y creo que es más clara señal de valentía admitir que existe que fingir que no.
El lugar donde los sueños se hacen realidad, los quejitos se escriben en mayúsculas y la gente llega en su mayoría porque odia a Banamex.
24 de mayo de 2010
16 de mayo de 2010
Genética, parte II
Quedé 50/50 entre NA y Nieto. Qué fuerte.
INTJ "Scientist". Most self-confident and pragmatic of all the types. Decisions come very easily. A builder of systems and the applier of theoretical models. One of the rarest personality types, accounts for about 2.1% of total population. Also referred to as Mastermind. |
INFJ "Author". Strong drive and enjoyment to help others. Complex personality. One of the rarest personality types, accounts for 1.5% of total population. Also referred to as Counselor. |
La parte de "decisions come very easily" me hace pensar que tiendo más hacia INFJ, pero siento que sólo para decisiones personales. Cuando se trata de trabajo soy totalmente INTJ. Por lo que leí, es hasta cierto punto normal fluctuar entre tipos de personalidad, e inclusive pasar de uno a otro por completo con el tiempo, conforme las distinas habilidades se van desarrollando.
Por otro lado, cuando vi self-confident asumí que iba más para INFJ. Y luego dije, woot, ¿entre 1.5 y 2.1% de la población? Por fin confirmación oficial de lo especial que soy. Estoy bien con estar limítrofe. Trabajo como Isaac Newton y vivo como Gandhi, Mandela, Dostoyevski y Goethe.
15 de mayo de 2010
Una mañana en Profeco // El Diablito Cha Cha Cha II
Y así fue que un martes me dirigí a la delegación estatal de Profeco, con mi cita programada para las 9 am. Si esta entrada (y toda la saga de Banamex/Diablito, en realidad) no fuera a ser de por sí ya tan larga, entraría en detalles sobre cómo me estacioné a 200 cuadras y las aventuras que uno tiene cuando corre en falda y chanclas por el centro de la ciudad. Pero en fin.
Llegué justo a las 9, y mientras me acercaba a un (¿ejecutivo?¿funcionario? ¿asesor?) para preguntar cuál era el procedimiento de las citas, otro ejecutivo/funcionario/asesor anunció mi turno (por nombre y toda la cosa). Le di los buenos días, etc., y le pregunté si tenía los datos específicos a mi caso; me dijo que sí y los comentamos de nuevo brevemente. Me explicó el procedimiento que le correspondía a Profeco para esta situación, y me señaló que además de tratarse de una práctica abusiva, se trataba de un abuso de confianza, lo cual es inclusive competencia del ministerio público.
El primer paso fue intentar contactar al negocio desde las oficinas de Profeco. ¿Con qué fin? Supongo que informarles que había una queja en su contra y averiguar su postura al respecto, pero no supe, porque el teléfono que aparecía en el sitio del Diablito Cha Cha Cha no existe, según lo que la grabación patrocinada por Telmex nos reportó. Así que se capturó la información para la queja/denuncia, y luego me dieron una cita para una conciliación a principios de Junio. Por lo que entiendo, a esta conciliación debe asistir un representante del Diablito para intentar solucionar el problema entonces mismo.
Todo el trámite se terminó en mucho menos de una hora. La persona que me atendió fue de lo más amable y respetuosa, y por lo que conversamos sobre la actitud de la gente con la que los ejecutivos/funcionarios/asesores llegan a lidiar a veces, que se mantengan así es verdaderamente admirable. Supongo que es comprensible, en un área en que se trata con gente que está lo suficientemente enojada como para ir a pasar un rato a una oficina gubernamental, pero eso no lo hace menos injusto.
* * *
Después de eso supuse que no quedaba más que esperar.
Y entonces recibí un mensaje en FB, en respuesta al momento de furia ciega en que me uní al grupo del Diablito Cha Cha Cha y dejé un mensaje de odio en su muro.
No lo pego aquí porque, habiendo sido un mensaje privado, supongo que es de mal gusto, pero una persona, asumo que en representación del restaurante, me comentaba que le sorprendía que no hubiera iniciado una aclaración por medio del banco y/o intentado contactarlos directamente, a lo cual evité responder "si hubieras leído mi blog..." Pero sí le expliqué (brevemente, a comparación de lo que llevo aquí de todo esto) toda la odisea que esto ha sido. Le dije que me encantaría solucionarlo todo sin la intervención de cualquier tipo de autoridad, y que estaba más que dispuesta a retirar la queja en Profeco una vez que lo hiciéramos.
Estoy esperando su respuesta, y a ver qué ocurre.
Llegué justo a las 9, y mientras me acercaba a un (¿ejecutivo?¿funcionario? ¿asesor?) para preguntar cuál era el procedimiento de las citas, otro ejecutivo/funcionario/asesor anunció mi turno (por nombre y toda la cosa). Le di los buenos días, etc., y le pregunté si tenía los datos específicos a mi caso; me dijo que sí y los comentamos de nuevo brevemente. Me explicó el procedimiento que le correspondía a Profeco para esta situación, y me señaló que además de tratarse de una práctica abusiva, se trataba de un abuso de confianza, lo cual es inclusive competencia del ministerio público.
El primer paso fue intentar contactar al negocio desde las oficinas de Profeco. ¿Con qué fin? Supongo que informarles que había una queja en su contra y averiguar su postura al respecto, pero no supe, porque el teléfono que aparecía en el sitio del Diablito Cha Cha Cha no existe, según lo que la grabación patrocinada por Telmex nos reportó. Así que se capturó la información para la queja/denuncia, y luego me dieron una cita para una conciliación a principios de Junio. Por lo que entiendo, a esta conciliación debe asistir un representante del Diablito para intentar solucionar el problema entonces mismo.
Todo el trámite se terminó en mucho menos de una hora. La persona que me atendió fue de lo más amable y respetuosa, y por lo que conversamos sobre la actitud de la gente con la que los ejecutivos/funcionarios/asesores llegan a lidiar a veces, que se mantengan así es verdaderamente admirable. Supongo que es comprensible, en un área en que se trata con gente que está lo suficientemente enojada como para ir a pasar un rato a una oficina gubernamental, pero eso no lo hace menos injusto.
* * *
Después de eso supuse que no quedaba más que esperar.
Y entonces recibí un mensaje en FB, en respuesta al momento de furia ciega en que me uní al grupo del Diablito Cha Cha Cha y dejé un mensaje de odio en su muro.
No lo pego aquí porque, habiendo sido un mensaje privado, supongo que es de mal gusto, pero una persona, asumo que en representación del restaurante, me comentaba que le sorprendía que no hubiera iniciado una aclaración por medio del banco y/o intentado contactarlos directamente, a lo cual evité responder "si hubieras leído mi blog..." Pero sí le expliqué (brevemente, a comparación de lo que llevo aquí de todo esto) toda la odisea que esto ha sido. Le dije que me encantaría solucionarlo todo sin la intervención de cualquier tipo de autoridad, y que estaba más que dispuesta a retirar la queja en Profeco una vez que lo hiciéramos.
Estoy esperando su respuesta, y a ver qué ocurre.
14 de mayo de 2010
Interludio :: Wordplay
I built a bridge across the stream of consciousness
That always seems to be a-flowin'
But I don't know which way my brain is goin'
Oh the rhymin' and the timin'
Keeps the melodies inside of me
And they're climbin'
'till I'm running out of air
Are you prepared to take a dive into the deep end of my head
Are you listening to a single word I've said?
That always seems to be a-flowin'
But I don't know which way my brain is goin'
Oh the rhymin' and the timin'
Keeps the melodies inside of me
And they're climbin'
'till I'm running out of air
Are you prepared to take a dive into the deep end of my head
Are you listening to a single word I've said?
Intermedio :: Lleve su marquesita
Ayer fui a Walmart City Center. Por cierto que, Walmart City Center, ¿qué te pasó? Solías ser la excepción a la tendencia de People of Walmart y erguirte como un super fresa... ayer nada más estuviste caro. Qué asco de fruta. Pero bueno, eeequis.
Como los meridanos saben, para internarse en la ciudad desde City Center hay que pasar frente el Ateneo. Esto ocurrió al medio día, cerca de las 2 de la tarde. El tráfico de la salida de la escuela no estaba terrible, pero sí había bastantes autos. Cambiando de carril del central al izquierdo, le cedí el paso a la señora en el coche que estaba justo delante del mío, para que ella también pudiera pasar al individuo que se estacionó en doble fila frente a la escuela justo pasando el paso peatonal.
Mientras manejaba, la señora se volteaba a hablar con alguien que estaba en el asiento trasero del coche. Y mientras esto ocurría, la señora bajaba la velocidad, y bajaba la velocidad, sin estar ni siquiera cerca de un retorno. Entonces, alcanzo a ver claramente cómo el niño que resultó estar en el asiento trasero le pasó una marquesita a la señora que venía manejando. Y entonces la señora se detuvo por completo, y mordió la marquesita.
Pensando que a lo mejor se había distraído con la maniobra, le pité al pasarla, y por mi retrovisor vi cómo siguió ahí, inmutable, cómodamente estacionada sobre el carril izquierdo de la Av. García Lavín, comiéndose una marquesita...
Como los meridanos saben, para internarse en la ciudad desde City Center hay que pasar frente el Ateneo. Esto ocurrió al medio día, cerca de las 2 de la tarde. El tráfico de la salida de la escuela no estaba terrible, pero sí había bastantes autos. Cambiando de carril del central al izquierdo, le cedí el paso a la señora en el coche que estaba justo delante del mío, para que ella también pudiera pasar al individuo que se estacionó en doble fila frente a la escuela justo pasando el paso peatonal.
Mientras manejaba, la señora se volteaba a hablar con alguien que estaba en el asiento trasero del coche. Y mientras esto ocurría, la señora bajaba la velocidad, y bajaba la velocidad, sin estar ni siquiera cerca de un retorno. Entonces, alcanzo a ver claramente cómo el niño que resultó estar en el asiento trasero le pasó una marquesita a la señora que venía manejando. Y entonces la señora se detuvo por completo, y mordió la marquesita.
Pensando que a lo mejor se había distraído con la maniobra, le pité al pasarla, y por mi retrovisor vi cómo siguió ahí, inmutable, cómodamente estacionada sobre el carril izquierdo de la Av. García Lavín, comiéndose una marquesita...
La última de Banamex (Round III) // El Diablito Cha Cha Cha
Este nuevo desarrollo de los acontecimientos ocurrió hace algún tiempo, pero me provocó tal enojo que no pude (ni quise) escribir al respecto sino hasta ahora.
Dos o tres días después de que fui al banco a aclarar mi aclaración, recibí una carta de Banamex, notificándome oficialmente sobre el fallo por el cual se determinó que el cargo de $643 era mi responsabilidad. Debo en este momento recordar que la explicación que me dieron vía telefónica fue que:
Y yo pensé "whaaaat?" Porque una vez más, yo nunca dije que la tarjeta hubiera estado robada, sino que-- Y mientras pensaba eso, vi el documento anexo y empecé a ver todo rojo.
Porque ustedes no tienen manera de saberlo, pero créanme, como Banamex lo hizo, que ésa NO es mi firma, y ése definitivamente NO es el voucher que yo firmé. Por el error que hubo con el cargo original (y porque soy una ñoña) tengo aún la copia del voucher que YO firmé, el cual era un voucher abierto, en el cual taché el monto de la propina, porque se la habíamos dejado en efectivo a la mesera. El voucher que YO firmé fue impreso a la 1:39am. El que me mandó Banamex, a las 2:24am. Mi firma definitivamente no dice (ni aparenta decir) Ofaa.
Y entonces mi principal problema ya no es que en Banamex sean incompetentes al no darse cuenta que el cargo estaba incorrecto, sino que:
a) ALGUIEN (que he operado bajo el supuesto de que fue la mesera) se regaló $215 a mis expensas, con toda la alevosía, dolo e intención de hacerlo, al grado de haberse "inspirado" en mi firma para el garabato que pusieron sobre mi nombre.
b) Banamex aparentemente está consciente de los hechos descritos en a), pero se desentiende de la situación porque la tarjeta no se reportó como robada, a pesar de que la tarjeta no salió de mis manos más de lo que lo ha hecho en cientos de restaurantes en diferentes ciudades del mundo, y de que mientras escribo esto, la tarjeta se encuentra "a salvo" en mi cartera.
Lo cual significaba que:
a) Mi problema ya no era con Banamex y Condusef, sino con el restaurante; cabe mencionar que muuuuy al principio intenté comunicarme con ellos, después de que en Banamex me dijeron que me convenía más tratar el asunto directamente con el establecimiento para evitar un posible cargo por averiguación no procedente. Envié varios mensajes por medio de su sitio web e intenté comunicarme al número que venía en él, a diferentes horas, y nunca obtuve respuesta.
b) Nunca en mi vida estuve tan feliz de haber decidido no pagarle $800+iva a Banamex por la tranquilidad y el respaldo que una institución financiera de su categoría debería de garantizar para sus tarjetahabientes, y con los cuales ellos no cuentan. Porque una cosa es que Banamex te estafe de mil maneras posibles, y otra por completo que además permita que alguien más lo haga porque... ¿por qué?
La carta de Banamex llegó un viernes poco después de las 12. Corrí a mi computadora a consultar a la abogada de Profeco, que responde preguntas en el Chat de Profeco todos los viernes de 12 a 1pm. Ahí me dijeron que podía presentar tanto una denuncia como una queja en contra del establecimiento, y me dieron una cita para hacerlo la semana siguiente.
Otra cosa que hice, furiosa, más o menos para ese entonces, fue subir la foto de la firma falsificada a Facebook, y dejar un mensaje en el muro del Diablito Cha Cha Cha, diciendo (la verdad, es decir) que ahí me habían falsificado un voucher con todo y firma.
En la siguiente entrega: Una mañana en Profeco. ¡No fue tan terrorífico como se podría creer!
Dos o tres días después de que fui al banco a aclarar mi aclaración, recibí una carta de Banamex, notificándome oficialmente sobre el fallo por el cual se determinó que el cargo de $643 era mi responsabilidad. Debo en este momento recordar que la explicación que me dieron vía telefónica fue que:
"...el fallo había sido en mi contra porque existía evidencia física de la presencia de mi plástico en el restaurante. Lo cual es ridículo, puesto que nunca dije que no hubiera estado en el restaurante, sino que:La explicación que recibí en la carta no fue la misma:
Realice una compra/disposición de efectivo el día 14/03/2010 por $428.00 pesos y fue cargado a mi cuenta $643.00 pesos por lo que solicito que me sea reintegrada la diferencia que no acepto. [sic]
En seguimiento a su solicitud [...] le informamos que se determinó que este queda bajo su responsabilidad, ya que la tarjeta se encontraba en situación normal al momento de la transacción, lo anterior con base al contrato de tarjetas que nos indica en la cláusula de robo y/o extravío que el tarjetahabiente será el responsable del mal uso que se haga del plástico en tanto no exista notificación de robo o extravío telefónico al Banco. [sic]
Y yo pensé "whaaaat?" Porque una vez más, yo nunca dije que la tarjeta hubiera estado robada, sino que-- Y mientras pensaba eso, vi el documento anexo y empecé a ver todo rojo.
Porque ustedes no tienen manera de saberlo, pero créanme, como Banamex lo hizo, que ésa NO es mi firma, y ése definitivamente NO es el voucher que yo firmé. Por el error que hubo con el cargo original (y porque soy una ñoña) tengo aún la copia del voucher que YO firmé, el cual era un voucher abierto, en el cual taché el monto de la propina, porque se la habíamos dejado en efectivo a la mesera. El voucher que YO firmé fue impreso a la 1:39am. El que me mandó Banamex, a las 2:24am. Mi firma definitivamente no dice (ni aparenta decir) Ofaa.
Y entonces mi principal problema ya no es que en Banamex sean incompetentes al no darse cuenta que el cargo estaba incorrecto, sino que:
a) ALGUIEN (que he operado bajo el supuesto de que fue la mesera) se regaló $215 a mis expensas, con toda la alevosía, dolo e intención de hacerlo, al grado de haberse "inspirado" en mi firma para el garabato que pusieron sobre mi nombre.
b) Banamex aparentemente está consciente de los hechos descritos en a), pero se desentiende de la situación porque la tarjeta no se reportó como robada, a pesar de que la tarjeta no salió de mis manos más de lo que lo ha hecho en cientos de restaurantes en diferentes ciudades del mundo, y de que mientras escribo esto, la tarjeta se encuentra "a salvo" en mi cartera.
Lo cual significaba que:
a) Mi problema ya no era con Banamex y Condusef, sino con el restaurante; cabe mencionar que muuuuy al principio intenté comunicarme con ellos, después de que en Banamex me dijeron que me convenía más tratar el asunto directamente con el establecimiento para evitar un posible cargo por averiguación no procedente. Envié varios mensajes por medio de su sitio web e intenté comunicarme al número que venía en él, a diferentes horas, y nunca obtuve respuesta.
b) Nunca en mi vida estuve tan feliz de haber decidido no pagarle $800+iva a Banamex por la tranquilidad y el respaldo que una institución financiera de su categoría debería de garantizar para sus tarjetahabientes, y con los cuales ellos no cuentan. Porque una cosa es que Banamex te estafe de mil maneras posibles, y otra por completo que además permita que alguien más lo haga porque... ¿por qué?
La carta de Banamex llegó un viernes poco después de las 12. Corrí a mi computadora a consultar a la abogada de Profeco, que responde preguntas en el Chat de Profeco todos los viernes de 12 a 1pm. Ahí me dijeron que podía presentar tanto una denuncia como una queja en contra del establecimiento, y me dieron una cita para hacerlo la semana siguiente.
Otra cosa que hice, furiosa, más o menos para ese entonces, fue subir la foto de la firma falsificada a Facebook, y dejar un mensaje en el muro del Diablito Cha Cha Cha, diciendo (la verdad, es decir) que ahí me habían falsificado un voucher con todo y firma.
En la siguiente entrega: Una mañana en Profeco. ¡No fue tan terrorífico como se podría creer!
13 de mayo de 2010
N/A
A pesar de lo avanzados que creemos que estamos y de lo mucho que creemos que sabemos, la realidad es que, como dice el dicho, mientras más se sabe, más se sabe que no se sabe nada. Entendemos en realidad muy poco sobre cómo funcionan algunas de las cosas más importantes que componen nuestras vidas: la comunicación, los procesos mentales, el cerebro en general... Y bueno, eso sólo dentro de lo que podría considerarse verdaderamente específico a nuestra especie.
Mi tía Cecilia cree que se subestima el poder de la genética sobre la "configuración" de las personas, en más de un sentido. Me explicó algunas de las cosas en las que ha pensado, y la conversación fluyó, naturalmente, hacia nuestra familia.
Los Alonso son genios. Entiendo si la aseveración parece arrogante, pero no admitirlo es mentir. Es difícil explicárselo a alguien que no ha conversado con un Alonso, y estoy segura de que algunos de los que lo han hecho preferirían reemplazar la palabra "genio" por "loco". No los culparía; a fin de cuentas, la mayor parte de los genios están admitida y transparentemente locos. La palabra que tía Cecilia usó fue "cuadrados". Y mientras cuadrado significa muchas cosas, la descripción me hizo pensar en algo que mi tía Teresita nos contó alguna vez: los Alonso no se abrazan, ni se dicen que se quieren. Una de mis tías le colgó a una de sus hijas cuando ella le dijo que la quería mucho. Mi abuelito me ha contestado "gracias" cuando yo le he dicho lo mismo. Mi tía no soporta que la toquen más de lo estrictamente necesario. Los Alonso pueden construir un avión, proyectar una película en un cine si se va la luz usando una batería de auto, predecir con exactitud la trayectoria de un huracán (y pegar como los buenos, he oído)... pero los sentimientos los asustan.
Los Nieto son artistas. Son apasionados, son exuberantes, son sentimentales y dramáticos. Son fabulosos. Son artistas. Y también hay quien dice que están locos, y tampoco los culparía, porque los artistas son famosos por ser más corazón que, vaya, cualquier otra cosa.
El problema de los Alonso es que todos tienen razón todo el tiempo, o al menos eso creen ellos. Y la cosa es que tan seguros están que también tienden a ser explosivos y a subir su volumen de manera dramática para probarlo. A excepción tal vez de mi mamá, cuya tendencia genética a reaccionar como un Alonso se puede haber diluido por factores externos, no me es difícil imaginar a ninguno de mis tíos de pie, sacudiendo la cabeza arrogantemente, repitiendo "¡NO, NO, NO!" y quejándose de que la otra persona no estaba escuchando lo que ellos estaban diciendo.
Son terriblemente fascinantes.
La N, por otro lado, es observadora. Equilibra. Mi papá también tiene razón la mayor parte del tiempo, y posiblemente también lo sepa, pero a diferencia de los Alonso, él no necesita que los demás compartan su opinión. La da, y luego escucha, sonriendo, asintiendo, y responde en un tono característico de él y de sus hermanos, de uno más que de otro. Según mi tía él también es un genio, aunque no de la variedad estrafalaria.
Ésa es mi genética... Tal vez tergiversada lejos, muy lejos del sentido científico de la palabra, pero a fin de cuentas, parte de la fuerza que me hace quien soy. Sentimental, dramática, observadora, chistoseta, y siempre convencida de que tengo la razón. Y genia. Por todos lados genia.
Y de mi modestia y sencillez, ni hablar.
Mi tía Cecilia cree que se subestima el poder de la genética sobre la "configuración" de las personas, en más de un sentido. Me explicó algunas de las cosas en las que ha pensado, y la conversación fluyó, naturalmente, hacia nuestra familia.
Los Alonso son genios. Entiendo si la aseveración parece arrogante, pero no admitirlo es mentir. Es difícil explicárselo a alguien que no ha conversado con un Alonso, y estoy segura de que algunos de los que lo han hecho preferirían reemplazar la palabra "genio" por "loco". No los culparía; a fin de cuentas, la mayor parte de los genios están admitida y transparentemente locos. La palabra que tía Cecilia usó fue "cuadrados". Y mientras cuadrado significa muchas cosas, la descripción me hizo pensar en algo que mi tía Teresita nos contó alguna vez: los Alonso no se abrazan, ni se dicen que se quieren. Una de mis tías le colgó a una de sus hijas cuando ella le dijo que la quería mucho. Mi abuelito me ha contestado "gracias" cuando yo le he dicho lo mismo. Mi tía no soporta que la toquen más de lo estrictamente necesario. Los Alonso pueden construir un avión, proyectar una película en un cine si se va la luz usando una batería de auto, predecir con exactitud la trayectoria de un huracán (y pegar como los buenos, he oído)... pero los sentimientos los asustan.
Los Nieto son artistas. Son apasionados, son exuberantes, son sentimentales y dramáticos. Son fabulosos. Son artistas. Y también hay quien dice que están locos, y tampoco los culparía, porque los artistas son famosos por ser más corazón que, vaya, cualquier otra cosa.
El problema de los Alonso es que todos tienen razón todo el tiempo, o al menos eso creen ellos. Y la cosa es que tan seguros están que también tienden a ser explosivos y a subir su volumen de manera dramática para probarlo. A excepción tal vez de mi mamá, cuya tendencia genética a reaccionar como un Alonso se puede haber diluido por factores externos, no me es difícil imaginar a ninguno de mis tíos de pie, sacudiendo la cabeza arrogantemente, repitiendo "¡NO, NO, NO!" y quejándose de que la otra persona no estaba escuchando lo que ellos estaban diciendo.
Son terriblemente fascinantes.
La N, por otro lado, es observadora. Equilibra. Mi papá también tiene razón la mayor parte del tiempo, y posiblemente también lo sepa, pero a diferencia de los Alonso, él no necesita que los demás compartan su opinión. La da, y luego escucha, sonriendo, asintiendo, y responde en un tono característico de él y de sus hermanos, de uno más que de otro. Según mi tía él también es un genio, aunque no de la variedad estrafalaria.
Ésa es mi genética... Tal vez tergiversada lejos, muy lejos del sentido científico de la palabra, pero a fin de cuentas, parte de la fuerza que me hace quien soy. Sentimental, dramática, observadora, chistoseta, y siempre convencida de que tengo la razón. Y genia. Por todos lados genia.
Y de mi modestia y sencillez, ni hablar.
28 de abril de 2010
Beneficios
Mamá: Olvidé decirle a su papá que llamaron de Banamex porque querían hablarle de los beneficios de su tarjeta.¡Únete a los optimistas!
Hermana: ¿Para qué? [Alicia N.] se los sabe todos. A ver, dile a Mamá de los beneficios de tu tarjeta.
Alicia N: Bueno, en las sucursales hay aire acondicionado, de manera que cuando vas cada mes a reclamar algo no sientes más calor que el que se desprende de tu cuerpo por el coraje.
La última de Banamex (Rounds I y II)
INCREÍBLE PERO CIERTO: Banamex sigue haciendo de las suyas.
Round I
Todo comienza el 13 de marzo de 2010, en un restaurant-bar en Playa del Carmen llamado El Diablito ChaChaCha. Un lugar muy agradable al que no quiero volver nunca ni por accidente, debido a lo que narraré a continuación.
Me correspondía pagar la cuenta de cuatro personas, que eran unas cuatro o cinco bebidas. La mesera me trae dos juegos de vouchers: uno por $339, que ella me informa pasaron por accidente, y uno por $428. Firmé el de $428, cerrado, y dejamos la propina en efectivo.
Corte a finales de marzo. Revisando mis cuentas en el sitio de Banamex, me doy cuenta que tengo DOS cargos del Diablito ChaChaCha: uno por $339, y uno por $643. "¡A mi sucursal más cercana!" pensé, no sin antes proferir una serie de groserías.
No voy a mentir: mi sucursal más cercana no es desagradable. El gerente y una de las ejecutivas que me ha atendido siempre han sido extremadamente amables, y en gran parte por eso fue que me tranquilicé después del shock del aumento en la anualidad y pospuse la decisión de cancelar la tarjeta.
Así que llegué a la sucursal. En la puerta, antes de tomar un ticket, le pregunté a uno de los ejecutivos si para hacer la aclaración de un cargo indebido necesitaba hablar con un ejecutivo o con servicio al cliente. "Servicio al cliente", me contestó, y siguió su camino.
Esperé por servicio al cliente unos... 7 minutos, tal vez. Le expliqué mi problema al ejecutivo, el cual me escuchó pacientemente, y luego me dio un papelito donde había apuntado el 01 800 0212345. "Repórtelo por teléfono y luego regresa a firmar los documentos." Con tal de ahorrarme la vuelta, esperé casi 45 minutos para que algún ejecutivo me permitiera hacer la llamada desde la sucursal, lo cual habría podido hacer si el primer ejecutivo me hubiera dicho que el trámite se tenía que iniciar por teléfono cuando le pregunté dónde hacer la aclaración por un cargo indebido.
Pero después de 45 minutos, me cansé y me fui a hablar por teléfono a mi casa. Y el ejecutivo que me atendió me dijo que me convenía más tratar de arreglarme con el Diablito ChaChaCha por mi cuenta que hacer el trámite por medio de Banamex.
Llamé por teléfono y envié mails explicando la situación, y nunca recibí respuesta (otra razón para nunca querer volver al Diablito ChaChaCha). Así que volví a llamar para iniciar el trámite de la aclaración, y luego fui a mi sucursal más cercana a firmar los papeles.
Esto es lo que dice el reporte generado por Banamex:
Hasta ayer.
Round II
Una vez más, tomé un turno para la ventanilla de servicio al cliente, y esperé. Y cuando por fin llegó mi turno, una vez más, el ejecutivo me escuchó pacientemente, y luego me dio otro papelito con el número 01 800 0212345 y me dijo que podía llamar y pedir que me dieran una explicación. Para mi suerte, no había tanta gente y pude hacer la llamada enseguida.
Le expliqué mi problema a la primera ejecutiva que me atendió vía telefónica. Me dijo que me transferiría al área de aclaraciones. Le expliqué el problema al segundo ejecutivo que me atendió, y me contestó lo mismo. La tercera persona que me atendió fue un poco grosera. Para empezar, no me dio su nombre como normalmente lo hacen, y se puso a la defensiva cuando se lo pregunté (le tuve que preguntar tres veces para que me dijera su apellido... ¿por qué? Jazmín -o Yasmin- Albertos, si no quieres que sepan tu nombre, no trabajes como ejecutiva telefónica en Banamex). Le pregunté si ella estaba en el área de aclaraciones, y le expliqué el problema una vez más.
Me dijo que el fallo había sido en mi contra porque existía evidencia física de la presencia de mi plástico en el restaurante. Lo cual es ridículo, puesto que nunca dije que no hubiera estado en el restaurante, sino que:
Realice una compra/disposición de efectivo el día 14/03/2010 por $428.00 pesos y fue cargado a mi cuenta $643.00 pesos por lo que solicito que me sea reintegrada la diferencia que no acepto. [sic]
Le pregunté a la ejecutiva cuál era el procedimiento y le comenté que no tendría caso hacerlo de nuevo si la primera vez no habían observado que la aclaración era por un cargo indebido y un monto incorrecto. Levantando la voz me contestó que NO TENÍA MANERA DE SABER, porque OBVIAMENTE tengo que esperar a que se realice el trámite para saber cuál va a ser la respuesta. Y luego me preguntó si tenía alguna duda o había algo más en lo que me pudiera ayudar, porque aparentemente le dio la impresión de que yo tenía ganas de que me gritara otra vez por preguntarle algo que no sabía o no podía contestar. Así que le dije que no, y me dio las gracias y me iba a cortar la llamada. La interrumpí para preguntarle si no me iba a dar algún número de aclaración, y me contestó "Es el mismo, señorita", y una vez más, empezó a "despedirse". "Bueno, y ¿me lo puede dar otra vez?" Y me lo dió todo de corrido. EQUIS, Yasmin Albertos. No porque me hubieras tratado bien hubiera estado menos molesta por pagar por un servicio tan malo.
Así que regresé con el ejecutivo a firmar otra vez los documentos. Me entregó otra copia de mi solicitud de reclamación, que contiene exactamente los mismos datos y la misma descripción del problema, y me dijo que en una semana debo recibir otro abono condicionado, o el definitivo.
Comentario Editorial
Entre la ineptitud (o colmillo) de la mesera que nos atendió hace más de un mes en el Diablito Cha Cha Cha y Banamex, es posible que termine pagando más $1,000 pesos por una cuenta de una bebida por persona:
$500 de mi cuenta (incluyendo la propina que dejamos en efectivo)
+$225 que la mesera se cobró a la mala
+ $200 + IVA por la aclaración no procedente.
Si termino pagando $500 por aprender que toleré a Banamex por mucho tiempo más del que debí hacerlo, tal vez me lo habré merecido por no haber cancelado mi cuenta como juré que lo haría cuando me quedé varada en Costa Rica en el 2008 gracias sus políticas y horarios ridículos. Lo cierto es que me parece INCONCEBIBLE que un negocio pueda cobrarme lo que bien le parezca por un servicio después de que yo me haya comprometido a pagarle a mi banco, y que aún teniendo yo físicamente un comprobante de mi compra, el banco se limite a resolver que como existe evidencia física de la presencia del plástico en el punto de venta, el cargo es válido, y no sólo me obligue a dejar una propina del 50% que yo no autoricé, sino que además me cobre por la aclaración no procedente, Y $800 de anualidad por hacerme pasar corajes. ¿Los beneficios de la Travel Pass? Ya hablamos de eso: ¿cuáles? Y por los beneficios exclusivos a tarjetahabientes Banamex... una persona muy sabia me dijo que lo que por un lado regalan por otro cobran, y aparentemente, tanto yo como Toño y el comentarista anónimo somos pruebas vivientes de ello.
Es curioso que todos los problemas que he tenido con Banamex son exactamente las razones que American Express da para estar con ellos. Tal vez lo he pensado demasiado.
Así que en lo que Banamex decide si lee mi solicitud y me devuelve mis $225 o me ensarta $500 a la mala como de costumbre, necesito empezar a buscar un nuevo servicio de afore (lo cual pronostico será la parte más sencilla), y luego una tarjeta de crédito que a) no cueste $800 al año, o b) valga $800 al año.
Esperemos que el round III sea el final y definitivo, aunque a juzgar por las historias de terror sobre cancelaciones de tarjetas de crédito que he escuchado, no puedo decir que confío en que así será...
Round III
Round IV
SPOILER ALERT: Todo acabó bien, pero Banamex no ayudó.
Round I
Todo comienza el 13 de marzo de 2010, en un restaurant-bar en Playa del Carmen llamado El Diablito ChaChaCha. Un lugar muy agradable al que no quiero volver nunca ni por accidente, debido a lo que narraré a continuación.
Me correspondía pagar la cuenta de cuatro personas, que eran unas cuatro o cinco bebidas. La mesera me trae dos juegos de vouchers: uno por $339, que ella me informa pasaron por accidente, y uno por $428. Firmé el de $428, cerrado, y dejamos la propina en efectivo.
Corte a finales de marzo. Revisando mis cuentas en el sitio de Banamex, me doy cuenta que tengo DOS cargos del Diablito ChaChaCha: uno por $339, y uno por $643. "¡A mi sucursal más cercana!" pensé, no sin antes proferir una serie de groserías.
No voy a mentir: mi sucursal más cercana no es desagradable. El gerente y una de las ejecutivas que me ha atendido siempre han sido extremadamente amables, y en gran parte por eso fue que me tranquilicé después del shock del aumento en la anualidad y pospuse la decisión de cancelar la tarjeta.
Así que llegué a la sucursal. En la puerta, antes de tomar un ticket, le pregunté a uno de los ejecutivos si para hacer la aclaración de un cargo indebido necesitaba hablar con un ejecutivo o con servicio al cliente. "Servicio al cliente", me contestó, y siguió su camino.
Esperé por servicio al cliente unos... 7 minutos, tal vez. Le expliqué mi problema al ejecutivo, el cual me escuchó pacientemente, y luego me dio un papelito donde había apuntado el 01 800 0212345. "Repórtelo por teléfono y luego regresa a firmar los documentos." Con tal de ahorrarme la vuelta, esperé casi 45 minutos para que algún ejecutivo me permitiera hacer la llamada desde la sucursal, lo cual habría podido hacer si el primer ejecutivo me hubiera dicho que el trámite se tenía que iniciar por teléfono cuando le pregunté dónde hacer la aclaración por un cargo indebido.
Pero después de 45 minutos, me cansé y me fui a hablar por teléfono a mi casa. Y el ejecutivo que me atendió me dijo que me convenía más tratar de arreglarme con el Diablito ChaChaCha por mi cuenta que hacer el trámite por medio de Banamex.
Llamé por teléfono y envié mails explicando la situación, y nunca recibí respuesta (otra razón para nunca querer volver al Diablito ChaChaCha). Así que volví a llamar para iniciar el trámite de la aclaración, y luego fui a mi sucursal más cercana a firmar los papeles.
Esto es lo que dice el reporte generado por Banamex:
Realice una compra/disposición de efectivo el día 14/03/2010 por $428.00 pesos y fue cargado a mi cuenta $643.00 pesos por lo que solicito que me sea reintegrada la diferencia que no acepto.Al cabo de una semana, constaté que Banamex me había bonificado ambos cargos a manera condicionada a la resolución de la aclaración. Y me olvidé del asunto.
On 14/03/2010, I made a transaction for the amount $428.00 mexican pesosbut was charged to my account for $643.00 mexican pesos. [sic]
Hasta ayer.
Round II
"ANULA ABONO CONDICIONADO AAAA999999HHHH $643.00"Cuando vi eso anoche, supuse que Banamex estaba dando por bueno el cargo INCORRECTO que me hicieron el Diablito ChaChaCha, pero antes de enojarme (más), pensé, lo correcto sería ir a la sucursal de nuevo a que me dieran una explicación.
Curioso, lo que va entre "condicionado" y "$643" fue más o menos lo primero que pensé.
Una vez más, tomé un turno para la ventanilla de servicio al cliente, y esperé. Y cuando por fin llegó mi turno, una vez más, el ejecutivo me escuchó pacientemente, y luego me dio otro papelito con el número 01 800 0212345 y me dijo que podía llamar y pedir que me dieran una explicación. Para mi suerte, no había tanta gente y pude hacer la llamada enseguida.
Le expliqué mi problema a la primera ejecutiva que me atendió vía telefónica. Me dijo que me transferiría al área de aclaraciones. Le expliqué el problema al segundo ejecutivo que me atendió, y me contestó lo mismo. La tercera persona que me atendió fue un poco grosera. Para empezar, no me dio su nombre como normalmente lo hacen, y se puso a la defensiva cuando se lo pregunté (le tuve que preguntar tres veces para que me dijera su apellido... ¿por qué? Jazmín -o Yasmin- Albertos, si no quieres que sepan tu nombre, no trabajes como ejecutiva telefónica en Banamex). Le pregunté si ella estaba en el área de aclaraciones, y le expliqué el problema una vez más.
Me dijo que el fallo había sido en mi contra porque existía evidencia física de la presencia de mi plástico en el restaurante. Lo cual es ridículo, puesto que nunca dije que no hubiera estado en el restaurante, sino que:
Realice una compra/disposición de efectivo el día 14/03/2010 por $428.00 pesos y fue cargado a mi cuenta $643.00 pesos por lo que solicito que me sea reintegrada la diferencia que no acepto. [sic]
Le pregunté a la ejecutiva cuál era el procedimiento y le comenté que no tendría caso hacerlo de nuevo si la primera vez no habían observado que la aclaración era por un cargo indebido y un monto incorrecto. Levantando la voz me contestó que NO TENÍA MANERA DE SABER, porque OBVIAMENTE tengo que esperar a que se realice el trámite para saber cuál va a ser la respuesta. Y luego me preguntó si tenía alguna duda o había algo más en lo que me pudiera ayudar, porque aparentemente le dio la impresión de que yo tenía ganas de que me gritara otra vez por preguntarle algo que no sabía o no podía contestar. Así que le dije que no, y me dio las gracias y me iba a cortar la llamada. La interrumpí para preguntarle si no me iba a dar algún número de aclaración, y me contestó "Es el mismo, señorita", y una vez más, empezó a "despedirse". "Bueno, y ¿me lo puede dar otra vez?" Y me lo dió todo de corrido. EQUIS, Yasmin Albertos. No porque me hubieras tratado bien hubiera estado menos molesta por pagar por un servicio tan malo.
Así que regresé con el ejecutivo a firmar otra vez los documentos. Me entregó otra copia de mi solicitud de reclamación, que contiene exactamente los mismos datos y la misma descripción del problema, y me dijo que en una semana debo recibir otro abono condicionado, o el definitivo.
Comentario Editorial
Entre la ineptitud (o colmillo) de la mesera que nos atendió hace más de un mes en el Diablito Cha Cha Cha y Banamex, es posible que termine pagando más $1,000 pesos por una cuenta de una bebida por persona:
$500 de mi cuenta (incluyendo la propina que dejamos en efectivo)
+$225 que la mesera se cobró a la mala
+ $200 + IVA por la aclaración no procedente.
Si termino pagando $500 por aprender que toleré a Banamex por mucho tiempo más del que debí hacerlo, tal vez me lo habré merecido por no haber cancelado mi cuenta como juré que lo haría cuando me quedé varada en Costa Rica en el 2008 gracias sus políticas y horarios ridículos. Lo cierto es que me parece INCONCEBIBLE que un negocio pueda cobrarme lo que bien le parezca por un servicio después de que yo me haya comprometido a pagarle a mi banco, y que aún teniendo yo físicamente un comprobante de mi compra, el banco se limite a resolver que como existe evidencia física de la presencia del plástico en el punto de venta, el cargo es válido, y no sólo me obligue a dejar una propina del 50% que yo no autoricé, sino que además me cobre por la aclaración no procedente, Y $800 de anualidad por hacerme pasar corajes. ¿Los beneficios de la Travel Pass? Ya hablamos de eso: ¿cuáles? Y por los beneficios exclusivos a tarjetahabientes Banamex... una persona muy sabia me dijo que lo que por un lado regalan por otro cobran, y aparentemente, tanto yo como Toño y el comentarista anónimo somos pruebas vivientes de ello.
Es curioso que todos los problemas que he tenido con Banamex son exactamente las razones que American Express da para estar con ellos. Tal vez lo he pensado demasiado.
Así que en lo que Banamex decide si lee mi solicitud y me devuelve mis $225 o me ensarta $500 a la mala como de costumbre, necesito empezar a buscar un nuevo servicio de afore (lo cual pronostico será la parte más sencilla), y luego una tarjeta de crédito que a) no cueste $800 al año, o b) valga $800 al año.
Esperemos que el round III sea el final y definitivo, aunque a juzgar por las historias de terror sobre cancelaciones de tarjetas de crédito que he escuchado, no puedo decir que confío en que así será...
Round III
Round IV
SPOILER ALERT: Todo acabó bien, pero Banamex no ayudó.
31 de marzo de 2010
Que no cunda el pánico.
Muy lejos en las inexploradas aguas del extremo menos popular del brazo espiral occidental de la galaxia se encuentra un pequeño sol amarillo sin importancia.
Orbitándolo a una distancia de aproximadamente noventa y dos millones de millas hay un pequeño e insignificante planeta azul y verde cuyas formas de vida descendidas de los simios son tan sorprendentemente primitivas que aún piensan que los relojes digitales son una idea fantástica.
Este planeta tiene – o más bien, tenía – un problema, el cual era éste: la mayoría de la gente en él era infeliz una gran parte del tiempo. Se sugirieron muchas soluciones a este problema, pero la mayoría tenían mucho que ver con el movimiento de papelitos verdes, lo cual es extraño porque en realidad no eran los papelitos verdes los que eran infelices.
Así que el problema permaneció; mucha de la gente era mala, y la mayoría era miserable, hasta los que tenían relojes digitales.
Cada vez más de ellos opinaban que habían cometido un gran error en bajar de los árboles en primer lugar. Y algunos decían que inclusive los árboles habían sido una mala decisión, y que nadie debió haber dejado los océanos.
Y entonces, un jueves, casi dos mil años después de que un hombre había sido clavado a un árbol por decir que sería fantástico sería ser amable con la gente para variar, una chica sentada sola en una pequeña cafetería en Rickmansworth se dio cuenta repentinamente de lo que había estado mal todo ese tiempo, y finalmente supo cómo el mundo podía hacerse un lugar bueno y feliz. Esta vez el momento era el indicado, funcionaría, y no habría que clavar a nadie a nada.
Tristemente, antes de que pudiera llegar hasta un teléfono para contarle a alguien al respecto, una catástrofe terriblemente estúpida ocurrió, y la idea se perdió para siempre.
Esta no es la historia de la chica.
Pero es la historia de esa catástrofe terriblemente estúpida y de algunas de sus consecuencias.
También es la historia de un libro, un libro llamado La Guía del Viajero Intergaláctico – no un libro terrestre, que nunca fue publicado en la Tierra, y que, hasta que la terrible catástrofe ocurrió, nunca había sido visto por un terrícola.
A pesar de eso, un libro totalmente notable.
De hecho tal vez fuera el libro más notable que hubiera salido de las grandes casas editoriales de la Osa Menor – de las cuales ningún terrícola había oído hablar tampoco.
No sólo es un libro notable, también es uno altamente exitoso – más popular que el Ómnibus de Cuidado del Hogar Celestial, mejor vendido que Cincuenta Cosas Más que hacer en Gravedad Cero, y más controversial que la trilogía de éxitos editoriales filosóficos de Oolon Colluphid, Lo que Dios Hizo Mal, Algunos Más de los Más Grandes Errores de Dios y Para todo esto, ¿Quién el tal Dios?
En muchas de las civilizaciones más relajadas del Borde Occidental Exterior de la Galaxia, la Guía del Viajero Intergaláctico ya ha suplantado a la gran Enciclopedia Galáctica como el depósito estándar de todo el conocimiento y sabiduría, ya que aunque incluye muchas omisiones e información apócrifa, y al menos localmente inexacta, se coloca por encima de la otra, más antigua y primitiva obra, en dos aspectos importantes.
Primero, es un poco más barata; y segundo, tiene las palabras “No entres en pánico” escritas con letras grandes y amigables en la portada.
Pero la historia de este terrible, estúpido jueves, la historia de sus extraordinarias consecuencias, y la historia de cómo estas consecuencias están inextricablemente entretejidas con este notable libro, comienza de manera muy simple.
Comienza con una casa.
The Hitchhiker's Guide to the Galaxy
Orbitándolo a una distancia de aproximadamente noventa y dos millones de millas hay un pequeño e insignificante planeta azul y verde cuyas formas de vida descendidas de los simios son tan sorprendentemente primitivas que aún piensan que los relojes digitales son una idea fantástica.
Este planeta tiene – o más bien, tenía – un problema, el cual era éste: la mayoría de la gente en él era infeliz una gran parte del tiempo. Se sugirieron muchas soluciones a este problema, pero la mayoría tenían mucho que ver con el movimiento de papelitos verdes, lo cual es extraño porque en realidad no eran los papelitos verdes los que eran infelices.
Así que el problema permaneció; mucha de la gente era mala, y la mayoría era miserable, hasta los que tenían relojes digitales.
Cada vez más de ellos opinaban que habían cometido un gran error en bajar de los árboles en primer lugar. Y algunos decían que inclusive los árboles habían sido una mala decisión, y que nadie debió haber dejado los océanos.
Y entonces, un jueves, casi dos mil años después de que un hombre había sido clavado a un árbol por decir que sería fantástico sería ser amable con la gente para variar, una chica sentada sola en una pequeña cafetería en Rickmansworth se dio cuenta repentinamente de lo que había estado mal todo ese tiempo, y finalmente supo cómo el mundo podía hacerse un lugar bueno y feliz. Esta vez el momento era el indicado, funcionaría, y no habría que clavar a nadie a nada.
Tristemente, antes de que pudiera llegar hasta un teléfono para contarle a alguien al respecto, una catástrofe terriblemente estúpida ocurrió, y la idea se perdió para siempre.
Esta no es la historia de la chica.
Pero es la historia de esa catástrofe terriblemente estúpida y de algunas de sus consecuencias.
También es la historia de un libro, un libro llamado La Guía del Viajero Intergaláctico – no un libro terrestre, que nunca fue publicado en la Tierra, y que, hasta que la terrible catástrofe ocurrió, nunca había sido visto por un terrícola.
A pesar de eso, un libro totalmente notable.
De hecho tal vez fuera el libro más notable que hubiera salido de las grandes casas editoriales de la Osa Menor – de las cuales ningún terrícola había oído hablar tampoco.
No sólo es un libro notable, también es uno altamente exitoso – más popular que el Ómnibus de Cuidado del Hogar Celestial, mejor vendido que Cincuenta Cosas Más que hacer en Gravedad Cero, y más controversial que la trilogía de éxitos editoriales filosóficos de Oolon Colluphid, Lo que Dios Hizo Mal, Algunos Más de los Más Grandes Errores de Dios y Para todo esto, ¿Quién el tal Dios?
En muchas de las civilizaciones más relajadas del Borde Occidental Exterior de la Galaxia, la Guía del Viajero Intergaláctico ya ha suplantado a la gran Enciclopedia Galáctica como el depósito estándar de todo el conocimiento y sabiduría, ya que aunque incluye muchas omisiones e información apócrifa, y al menos localmente inexacta, se coloca por encima de la otra, más antigua y primitiva obra, en dos aspectos importantes.
Primero, es un poco más barata; y segundo, tiene las palabras “No entres en pánico” escritas con letras grandes y amigables en la portada.
Pero la historia de este terrible, estúpido jueves, la historia de sus extraordinarias consecuencias, y la historia de cómo estas consecuencias están inextricablemente entretejidas con este notable libro, comienza de manera muy simple.
Comienza con una casa.
The Hitchhiker's Guide to the Galaxy
La Jenaro es el nuevo Chichen Itzá
Iba a haber un concierto de Muse en el lugar más solicitado de Yucatán: el patio del colegio Jenaro Rodríguez Correa. Esto resultó ser de lo más conveniente, porque como mi abuelita vive casi justamente enfrente, pude quedarme en su casa relajándome, con la seguridad de que escucharía el concierto cuando empezara. Así que cuando Muse tocó la primera canción, que anunciaba que el concierto estaba por comenzar (que estaba pensando que era ilógico, pero Sonex hizo eso en Playa con Balajú, ahora que lo pienso). Así que, después de escuchar la primera canción desde el cuarto de mi abuelita, salí para la escuela.
Me tomé mi tiempo. No había mucha gente, así que llené mi botella de agua en los bebederos y pasé. Estaba casi vacío, porque los mexicanos somos impuntuales. Aunque teníamos boletos de piso general, había tan poca gente que Ana y yo nos sentamos en la bardita que dividía piso general y platino general. La banda ya estaba ahí, pero con ellos estaba alguien a quien conozco. No sé quién era.
Creo que entonces fue que desperté. Eran como las 6 y algo. Me volví a dormir.
Supongo que en algún momento me fui a dormir a casa de mi abuelita, y cuando desperté, averigüé, y resultó que seguían tocando, pero en el patio. Así que igual, fui. Dom estaba ahí. Matt Bellamy estaba contando chistes en la cocina con alguien más.
No estuvo mal. Supongo que eso es lo que pasa cuando lees a Douglas Adams antes de dormir.
Me tomé mi tiempo. No había mucha gente, así que llené mi botella de agua en los bebederos y pasé. Estaba casi vacío, porque los mexicanos somos impuntuales. Aunque teníamos boletos de piso general, había tan poca gente que Ana y yo nos sentamos en la bardita que dividía piso general y platino general. La banda ya estaba ahí, pero con ellos estaba alguien a quien conozco. No sé quién era.
Creo que entonces fue que desperté. Eran como las 6 y algo. Me volví a dormir.
Supongo que en algún momento me fui a dormir a casa de mi abuelita, y cuando desperté, averigüé, y resultó que seguían tocando, pero en el patio. Así que igual, fui. Dom estaba ahí. Matt Bellamy estaba contando chistes en la cocina con alguien más.
No estuvo mal. Supongo que eso es lo que pasa cuando lees a Douglas Adams antes de dormir.
29 de marzo de 2010
Are we good friends or good people?
El ser humano es orgulloso para muchas cosas, pero para nada tanto como lo es en lo que concierne a sus sentimientos. Retaría a quien se considerase inocente a tirar la primera piedra, excepto que seguramente más de una persona lo haría sin dudar. Nadie quiere admitir que teme, que desconfía o que duda. Nadie quiere aparentar vulnerabilidad, a pesar de que nadie es invulnerable. Pensamos que vulnerabilidad es sinónimo de debilidad, cuando una debilidad es una carencia, mientras que decirse vulnerable significa admitir que se es susceptible a ser herido. Y ¿quién no es susceptible a ser herido? ¿quién considera tener un corazón que late, una carencia?
Paulo Coelho escribió hace poco que el amor es un constante estado de ansiedad, un campo de batalla; que está compuesto de éxtasis y agonía. Es un campo de batalla porque es literalmente una lucha de poderes, un constante estira y afloja en el cual ninguna de las dos partes quiere ser el que quiere más, porque todos saben que el que quiere menos manda, y que abrirse y sincerarse y hablar con la otra persona sobre sentimientos es un error que invariablemente tendrá consecuencias que muy probablemente acaben con la relación. Y ahí está la agonía y el éxtasis: si me siento querida, estoy en éxtasis, pero tengo miedo de corresponder, y lo hago veladamente, o no lo hago; la otra persona, al no sentirse correspondida, retrocede, en agonía, y las cosas se "nivelan" cuando yo doy un paso para mostrarle a la otra persona que la quiero, y el proceso comienza de nuevo.
Qué fácil sería sólamente hablar. Pero no hablamos porque tenemos que balancear el cuidado de nuestra guardia con el respeto a los sentimientos de la otra persona, y es más fácil dejar que las acciones hablen por nosotros. Las palabras pueden no ser verdaderas, pero el lenguaje de las acciones es confuso y prolonga la agonía, la paranoia y la frustración ante una situación que nos rompemos la cabeza tratando de entender.
¿Somos buenos amigos o buena gente? Ése es uno de mis mayores temores en lo que a relaciones humanas se refiere. ¿Somos tú y yo, o somos dos personas que coexisten en un tiempo y espacio?
Alguna vez leí que en la Biblia se mencionaba que el corazón del hombre es de barro, y que en él está romperlo para sustituirlo por uno de carne. De ahí que aquella canción diga "Take this heart and make it break." ¿No es fascinante? Un corazón que no se rompe, no late. No vive de verdad. No tiene historia, no tiene nada qué decir, no ha aprendido nada porque no se ha usado. Nadie quiere tener un corazón roto, pero un corazón roto es la evidencia de un corazón que se entregó de verdad, y ¿no es eso hermoso?
Toma más valor el aceptar y abrazar la vulnerabilidad propia que fuerza el esconderla.
22 de marzo de 2010
Marzo nunca falla
Y de los Marzos que recuerdo, éste pinta para ser uno de los mejores. Ah, Marzo. Te quiero, Marzo. Nunca te acabes.
♥ Marzo.
♥ Marzo.
17 de febrero de 2010
La Gente vs Banamex v2.010
Banamex es mi Skeletor. Es mi Agent Smith. Es mi Bad Romance. Es mi novio golpeador. Llevo más de dos años mentándole la madre a un ente financiero que no la tiene.
Algunas de mis "aventuras" con Banamex ya han sido documentadas, aunque de una manera más pasivo-agresiva que verdaderamente catártica. He tenido uno y mil problemas con ellos, desde tarjetas desactivadas aleatoriamente y trámites de reactivación que le darían envidia al 73% de los burócratas de este país, hasta cargos sorpresa duplicados y triplicados en más de una ocasión. Pero vaya que he sido fiel. Vaya que he resistido la tentación de ir a quemar una sucursal, o de hacerle brujería a un ejecutivo telefónico, con todo y que se lo han merecido. Le vendí mi alma a Banamex por lo que ellos me vendieron como la mejor tarjeta de recompensas de viaje en México.
Cuando la tramité en 2007, la Travel Pass me ofrecía, entre otros, los siguientes beneficios:
Algo que no me ofrecieron por escrito pero me dieron consistentemente dos veces al año fueron 6 meses sin intereses en compras en el extranjero durante los meses de enero y septiembre, que siempre me cayeron muy bien.
Un beneficio que resultó ser un gran engaño fue el 2 x 1 en boletos de avión, y por dos razones: número uno, que desde luego la reservación se debe hacer a través del centro de viajes Travel Pass, por el cual los mismos vuelos que encuentro en Kayak costaban al menos un 30% más. Que, bueno, aún así es ahorro, ¿no? Pero entonces llega la razón número dos: el 2 x 1 sólo aplica en vuelos que salgan de los aeropuertos de México, D.F., Monterrey o Guadalajara. Considerándose que un vuelo de Mérida o Cancún a México D.F. (que es considerablemente más barato que las otras opciones, a menos que se vuele por VivaAerobus) cuesta lo mismo que uno a Nueva York, cuando no más, la promoción difícilmente resulta de lo más remotamente útil. Así que ese lo dí por perdido desde que me lo ofrecieron por primera vez y tuve la ingenuidad de tratar de usarlo para un viaje a Nueva York.
Luego, pasé gran parte del mes de Septiembre del 2009 en Estados Unidos, y con gran tristeza, congoja y preocupación debí aceptar que no habría cómodas mensualidades sin intereses. Octubre fue un mes triste. A fin de cuentas, no fue un beneficio perdido, pero fue, una vez más, inconveniente.
Fue a raíz de esos viajes que observé que la bonificación por tipo de cambio preferencial había desaparecido silenciosamente. Nunca recibí ninguna notificación ni advertencia de que eso fuera a cambiar. Después del último ajuste del peso frente al dólar, cuando éste se fijó en aproximadamente $12.90/$13.20, Banamex tuvo a bien "dármelo" a $13.65 en una compra que hice por internet. ¡Gracias por la preferencia!
Y así fue que llegó mi último estado de cuenta, correspondiente a febrero del 2010. Echándole un vistazo a los avisos que normalmente envían, me encuentro con esto:
Y no pensé gran cosa. Me pasó por la cabeza que hay gente que está más apretada que yo a quienes incluso un gasto "menor" como el de la anualidad de la travel se les hace demasiado de un jalón. Pero no me detuve a pensarlo, porque siendo mi estado de cuenta un PDF, lo vi, lo asimilé y seguí bajando a ver qué más había.
Y entonces, ¡sorpresa!
No puedo escribir lo que pensé, porque honestamente, para qué llenar este blog de groserías. Pero, vaya, sobra decir que no me dio ni tantito gusto, porque del 2008 al 2009 la anualidad subió de $440 a $550, es decir, un 25%, lo cual es, de por sí, bastante. De $550 a $800 es un incremento del 45%. Estamos hablando de un 80% en dos años. Bueno, decir que es excesivo se me hace poco. Que es un abuso, trillado. Que es un robo, insuficiente. Es ridículo. Especialmente considerando que este año el IVA (que obviamente no está incluido) es del 16%, y no del 15%. La diferencia por el IVA son ocho pesos, pero a) son MIS ocho pesos, y b) la diferencia neta en la anualidad del 2009 para el 2010 es de $287.50.
Buscando en internet a ver si había alguna reacción, llegué a TREC travel, donde ya en más de una ocasión me había "informado" sobre cambios en el esquema de mi tarjeta de crédito (es mucho más informativo que Banamex, de eso no cabe duda). Y ahí dice:
Quiero otro banco. En serio. Banamex, quiero un divorcio express.
En este momento debí salir corriendo. Pero no lo hice. Para saber más sobre lo mucho que me arrepentí, haz click aquí.
Algunas de mis "aventuras" con Banamex ya han sido documentadas, aunque de una manera más pasivo-agresiva que verdaderamente catártica. He tenido uno y mil problemas con ellos, desde tarjetas desactivadas aleatoriamente y trámites de reactivación que le darían envidia al 73% de los burócratas de este país, hasta cargos sorpresa duplicados y triplicados en más de una ocasión. Pero vaya que he sido fiel. Vaya que he resistido la tentación de ir a quemar una sucursal, o de hacerle brujería a un ejecutivo telefónico, con todo y que se lo han merecido. Le vendí mi alma a Banamex por lo que ellos me vendieron como la mejor tarjeta de recompensas de viaje en México.
Cuando la tramité en 2007, la Travel Pass me ofrecía, entre otros, los siguientes beneficios:
- 1 pass point por cada (cantidad equivalente a 1 USD) que firmara dentro de México
- Puntos dobles en compras hechas en el extranjero
- Puntos dobles en compras de boletos de avión, reservaciones de hotel y otros gastos de tipo turístico
- Tipo de cambio preferencial, evidenciado por una bonificación mensual por concepto de "bonificación por tipo de cambio preferencial"
- 2 x 1 en boletos de avión al cumplir el primer año con la tarjeta
- Los pass points nunca expiran
Algo que no me ofrecieron por escrito pero me dieron consistentemente dos veces al año fueron 6 meses sin intereses en compras en el extranjero durante los meses de enero y septiembre, que siempre me cayeron muy bien.
Un beneficio que resultó ser un gran engaño fue el 2 x 1 en boletos de avión, y por dos razones: número uno, que desde luego la reservación se debe hacer a través del centro de viajes Travel Pass, por el cual los mismos vuelos que encuentro en Kayak costaban al menos un 30% más. Que, bueno, aún así es ahorro, ¿no? Pero entonces llega la razón número dos: el 2 x 1 sólo aplica en vuelos que salgan de los aeropuertos de México, D.F., Monterrey o Guadalajara. Considerándose que un vuelo de Mérida o Cancún a México D.F. (que es considerablemente más barato que las otras opciones, a menos que se vuele por VivaAerobus) cuesta lo mismo que uno a Nueva York, cuando no más, la promoción difícilmente resulta de lo más remotamente útil. Así que ese lo dí por perdido desde que me lo ofrecieron por primera vez y tuve la ingenuidad de tratar de usarlo para un viaje a Nueva York.
Luego, pasé gran parte del mes de Septiembre del 2009 en Estados Unidos, y con gran tristeza, congoja y preocupación debí aceptar que no habría cómodas mensualidades sin intereses. Octubre fue un mes triste. A fin de cuentas, no fue un beneficio perdido, pero fue, una vez más, inconveniente.
Fue a raíz de esos viajes que observé que la bonificación por tipo de cambio preferencial había desaparecido silenciosamente. Nunca recibí ninguna notificación ni advertencia de que eso fuera a cambiar. Después del último ajuste del peso frente al dólar, cuando éste se fijó en aproximadamente $12.90/$13.20, Banamex tuvo a bien "dármelo" a $13.65 en una compra que hice por internet. ¡Gracias por la preferencia!
Y así fue que llegó mi último estado de cuenta, correspondiente a febrero del 2010. Echándole un vistazo a los avisos que normalmente envían, me encuentro con esto:
Y no pensé gran cosa. Me pasó por la cabeza que hay gente que está más apretada que yo a quienes incluso un gasto "menor" como el de la anualidad de la travel se les hace demasiado de un jalón. Pero no me detuve a pensarlo, porque siendo mi estado de cuenta un PDF, lo vi, lo asimilé y seguí bajando a ver qué más había.
Y entonces, ¡sorpresa!
No puedo escribir lo que pensé, porque honestamente, para qué llenar este blog de groserías. Pero, vaya, sobra decir que no me dio ni tantito gusto, porque del 2008 al 2009 la anualidad subió de $440 a $550, es decir, un 25%, lo cual es, de por sí, bastante. De $550 a $800 es un incremento del 45%. Estamos hablando de un 80% en dos años. Bueno, decir que es excesivo se me hace poco. Que es un abuso, trillado. Que es un robo, insuficiente. Es ridículo. Especialmente considerando que este año el IVA (que obviamente no está incluido) es del 16%, y no del 15%. La diferencia por el IVA son ocho pesos, pero a) son MIS ocho pesos, y b) la diferencia neta en la anualidad del 2009 para el 2010 es de $287.50.
Buscando en internet a ver si había alguna reacción, llegué a TREC travel, donde ya en más de una ocasión me había "informado" sobre cambios en el esquema de mi tarjeta de crédito (es mucho más informativo que Banamex, de eso no cabe duda). Y ahí dice:
La tarjeta Travel Pass de Banamex, al parecer, según la información que recibimos en el estado de cuenta de este mes, reduce la cantidad de puntos (passpoints) que genera ya que se lee:
“… todas tus compras, sin importar dónde las realices, te dan la misma cantidad de Pass Points…”Así que, Banamex:
Travel Pass: 1 Pass Point por cada dólar gastadoTravel Pass Elite Level: 1.15 Pass Points por cada dólar gastadoLa diferencia con este esquema, es que no hay bonos por compras en el extranjero o en rubros de viaje como lo había anteriormente. Esto reduce la cantidad de puntos generados al hacer este tipo de compras, pero aumenta lo generado por la Elite Level en todas las compras tradicionales.
- 1 pass point por cada (cantidad equivalente a 1 USD) que firmara dentro de México
Puntos dobles en compras hechas en el extranjeroPuntos dobles en compras de boletos de avión, reservaciones de hotel y otros gastos de tipo turísticoTipo de cambio preferencial, evidenciado por una bonificación mensual por concepto de "bonificación por tipo de cambio preferencial"2 x 1 en boletos de avión al cumplir el primer año con la tarjeta- Los pass points nunca expiran
Los pass points nunca expiran
Quiero otro banco. En serio. Banamex, quiero un divorcio express.
En este momento debí salir corriendo. Pero no lo hice. Para saber más sobre lo mucho que me arrepentí, haz click aquí.
13 de febrero de 2010
Tia Leonor
Tia Leonor escuchó a mi abuelito hablar sobre las cenizas y lo que iban a hacer con ellas.
"¿Quién murió? ¿Alguien murió hoy, o ayer?"
Mi abuelito se acercó a ella, le puso las manos sobre los hombros y, suavemente, le dijo: Eddie.
Tía Leonor se quedó boquiabierta un momento, y luego exclamó:
"¡Chinchas pedorras!" y se echó a reír.
"¿Quién murió? ¿Alguien murió hoy, o ayer?"
Mi abuelito se acercó a ella, le puso las manos sobre los hombros y, suavemente, le dijo: Eddie.
Tía Leonor se quedó boquiabierta un momento, y luego exclamó:
"¡Chinchas pedorras!" y se echó a reír.
8 de enero de 2010
Let's see colors that have never been seen
No podría decir por qué, exactamente (aunque tengo alguna idea), pero me he dado cuenta de que en estos últimos días, los primeros del año, empecé a escuchar la música otra vez.
Nunca he usado lentes, pero por las historias que he escuchado de la gente que los ha empezado a usar, creo que a veces así es conmigo y la música. A veces está ahí, y la oigo, pero no la escucho; no como debe ser. Y lo que siento puede sonar trillado o ridículo, pero la diferencia está en gran parte en cómo vibra y resuena en mí, y en lo que a través de ella llega por encima (o por debajo) de la música y letra. A veces pareciera que la música viene de mí, y no desde afuera.
No me había dado cuenta cuánto la extrañaba, pero me da gusto tenerla aquí otra vez.
Nunca he usado lentes, pero por las historias que he escuchado de la gente que los ha empezado a usar, creo que a veces así es conmigo y la música. A veces está ahí, y la oigo, pero no la escucho; no como debe ser. Y lo que siento puede sonar trillado o ridículo, pero la diferencia está en gran parte en cómo vibra y resuena en mí, y en lo que a través de ella llega por encima (o por debajo) de la música y letra. A veces pareciera que la música viene de mí, y no desde afuera.
No me había dado cuenta cuánto la extrañaba, pero me da gusto tenerla aquí otra vez.
13 de noviembre de 2009
13 de Noviembre de 2009
La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal informó que Sergio Humberto Ortiz, alias "el Apá", falleció a las 21:47 horas del jueves víctima de un infarto al miocardio en el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial en Ayala, Morelos.
Ortiz Juárez, quien tenía 63 años de edad y fue agente de la policía judicial del Distrito Federal hasta el 2001, enfrentaba un proceso penal por 11 casos de secuestro y cuatro homicidios, entre ellos el del menor Fernando Martí, además de los delitos de robo y delincuencia organizada.
Por su parte, el hijo de "el Apá", Miguel Angel Ortiz Toriello, detalló brevemente en declaraciones vía telefónica que su papá era un "hombre de familia", y sobre las acciones legales que tomarán, dijo que lo consultarán con su abogado.
Si al hablar no has de agradar, es mejor callar.
fuente
13 de octubre de 2009
Las masas son tontas.
Y la mayor parte de las veces lo son tanto que ni tiene caso tratar de explicarles por qué.
Lo que México verdaderamente es un transplante de cultura. ¿Podemos contratar a un ejército de japoneses para venir a darle de katanazos a quienes no se acoplen?
¿No? ¿No hay dinero?
¿El próximo año, tal vez?
#&@!$.
PD. Y no publico la razón porque honestamente, publicarlo más de lo necesario es arriesgarse a que más gente le entre -_-#
Púdranse, masas.
Lo que México verdaderamente es un transplante de cultura. ¿Podemos contratar a un ejército de japoneses para venir a darle de katanazos a quienes no se acoplen?
¿No? ¿No hay dinero?
¿El próximo año, tal vez?
#&@!$.
PD. Y no publico la razón porque honestamente, publicarlo más de lo necesario es arriesgarse a que más gente le entre -_-#
Púdranse, masas.
4 de octubre de 2009
La Jenaro! La Jenaro! Ra Ra Ra!
Antes de dormir lei que estan surgiendo más y más confirmaciones extraoficiales de U2 en Mexico entre EE.UU. y Europa (muy posiblemente en mayo).
Despues de dormirme, el concierto era aparentemente en mi escuela primaria, pues mis amigas concerteras y yo cruzábamos la calle desde casa de mi abuelita para empezar a hacer cola y hablar con las madres para poder hacerla en la sombra; yo me acordaba que la vez anterior (sí, habia habido una vez anterior) me habían dicho que sí, despues de clase para no distraer a los alumnos.
La mejor parte: Llegando a la escuela vi los puestos y dije "YESSSS! Por fin! Podemos comer charritos de Sabas!".
Alguna amargada contestó "No, no podemos."
2 de octubre de 2009
Estimado George:
¿Qué se cree usted? ¿13.70? No sé de dónde está saliendo este complejo de superioridad, pero 1 a 13.70 es simplemente cosa de vanidad, y debería darle vergüenza, porque de por sí aquí nosotros ganábamos pocos de usted antes, pero ahora no nos alcanza ni para perros callejeros. Creo que hasta 13.40 es algo mucho más razonable.
Estimado $1:
¿Qué te crees? ¿13.70? No sé de dónde está saliendo este complejo de inferioridad, pero 13.70 a 1 es simplemente cosa de montoneros, y debería darte vergüenza, porque de por sí aquí no alcanzabas para gran cosa, pero ahora no da ni para ir a Belice.
Creo que a 11.30 estábamos más que bien.
Estimado General Zaragoza:
¿Podemos cubrir de gloria las arcas nacionales esta vez? ¿Porfa?
Me hacen mucha falta.
Sinceramente,
A/T.
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