20 de agosto de 2013

Las noches son más difíciles.

 Ésta no ha sido la mejor semana.

Alguna vez leí que una muerte inesperada, "injusta", como la de un adolescente o alguna por estilo, siempre es más dura para todos que, por ejemplo, una muerte "natural", como la de un anciano.  Que en esos casos la gente siente hasta un poco de alivio, porque la persona está mejor, etc.  Tenía sentido, y lo acepté como cierto por mucho, mucho tiempo.

No sé si sea así; la verdad, no tengo manera de comprobarlo (ni quiero, por el amor de Dios).  Pero sé que 89 años son muchos años de que una persona pueda ser considerada "anciana", y aquí estoy, hecha un mar de lágrimas un martes a las 12:18 pm.  No es que fuera una sorpresa, pero jamás me esperé que me doliera tanto, tanto, tanto.

El domingo el padre pedía por su alma y le rogaba a Dios que la dejara entrar al Cielo, y sé que lo hacía por que no la conoció.  No sé qué sigue, pero sé que minutos después de que su cuerpo se rindiera, Jobita ya estaba high-fiving a million angels, o en un spa para el alma, o convertida en la estrella más brillante que podremos ver en algunos años, o reencarnando en un bebé destinado a tener todo lo que siempre soñó.  Si alguna vez dijo o pensó algo malo de alguien, nunca fue frente a mí.

Por eso estoy segura que no lloro por ella; lloro porque sólo la tuve 32 años, y no la aproveché.

Durante el día tengo suficientes distracciones y no lo pienso demasiado, aunque la verdad es que estoy medio insufrible. Las noches son más difíciles.  No puedo evitarlo; en estos tres días he pensado más en ella que en los últimos tres meses... o años.  Trato de repasar en mi mente las cosas que no quiero olvidar.  Los cuentos del Pato Donald, los cuentos de Perico y los... ¿cabritos? El mojón en el cajón, su risa, cómo decía "bueno" cuando contestaba el teléfono... Cómo nos saludaba y cómo se despedía.  Cómo nos decía adiós con el brazo.  Cuando se quedaba dormida comiendo, o viendo tele.  La tortuga que la seguía para que le diera de comer.  "Le falta su salito".  El sosquil.  Cómo se rió cuando le pregunté si de joven había sido rubia.  "Es que Jobita es calmosa".  Cómo se hacía su zorongo.  Su rebozo rosado para cuando hacía frío. El ollejo de las tortillas.  Que nos decía que las figuritas de masa no servían, pero aún así las ponía en el comal.
Nunca pensé que me despediría de los restos mortales de una persona. Fue raro, pero... necesario también, de alguna manera.  Parecía que estaba dormida, como tantas veces frente a la tele.  Sentí su mano, lisita, alguna vez tan fuerte... la mano que me llevaba de regreso de la escuela, que me hacía la comida que yo quisiera, que me hacía jugo o limonada, que me compraba arepas, que tapaba su cara cuando se reía, y le repetí, cuantas veces pude, al menos algunas de las que se lo debí decir en este mundo; nunca las suficientes, pero al menos con la seguridad de que me estaba escuchando: te quiero mucho, Jobita.  Te quiero mucho.  Que nos volvamos a encontrar.

21 de junio de 2013

Intervención


Photo by Hugo Carvoeira

Let me occupy your mind
As you do mine

Siempre he creído que en la música se esconde gran parte de la sabiduría de la vida y de la gente, incluso si es únicamente para comunicar que hay gente que tiene cabeza de chorlito.

I put my faith in something unknown
I'm living on such sweet nothing
But I'm tired of hope with nothing to hold
I'm living on such sweet nothing

Y sí he encontrado una descripción de toda esta situación; la comprendo perfectamente y me queda clara, pero no encuentro la manera de escapar.  Lógica, racionalmente, no me queda duda de que no puedo seguir atada a este constante anhelo de algo que en realidad no existe.  No es algo que esté en mis manos; no es algo que requiera un poco de fe y un montón de valor.  No depende de mí.  Vivo de una esperanza, alimentada por... nada.  No tengo ni el rastro de la más mínima evidencia que apunte a que tengo motivos para creer que en algún momento podría recibir la más mínima evidencia que valide el hecho de que sigo esperando a que ocurra algo que no va a ocurrir.  

Or should I give up
Or should I just keep chasin' pavements
Even if it leads nowhere
Ríndete, Adele, sé mi ejemplo a seguir. 

Ya no espero una señal de que algo vaya a ocurrir; más bien espero con ansias algo que me permita por fin liberarme de este peso que arrastro conmigo cada día.  Pongo límites, los invento, hago todo lo posible por explicarme a mí misma que es momento de rendirse.  Lo entiendo.  Sin embargo, como película de Disney (o SailorMoon), siempre queda una partícula brillosita, una sola, que es suficiente para volver a encender todo el merengue, hasta que me vuelvo a encontrar a mí misma preocupándome por qué dijo, cuándo y a quién.  

Rotting like a wreck on the ocean floor,
Sinking like a siren that can't swim anymore
'Cause our songs remind me of swimming,
But I can't swim anymore

Al menos una persona ya escribió una guía para manejar este tipo de situación.  Aun así, más de una vez he pensado que lo que yo necesito es un exorcismo. 

15 de abril de 2013

"Todas esas mujeres que se quejan del machismo ,es por que son viejas feas, gordas y solteronas que nadie pela"

 Oigan, ¿se acuerdan de cuando Josefina Vázquez Mota no podía ser presidenta porque estaba muy fea? ¿Se acuerdan de cuando en un evento para programadores las mujeres estaban consideradas para asistir en calidad decorativa? ¿Se acuerdan de cuando cuatro fulanos violaron a una niña de 15 años, y cuando se supo (porque ellos distribuyeron fotos de su "hazaña") todos se le echaron encima a ella por zorra, y ella se suicidó? ¿Se acuerdan de cuando dos jugadores de futbol americano violaron a una chica (que estaba inconsciente) durante una fiesta y nadie dijo nada hasta que Anonymous intervino, y cómo después de que los violadores recibieran condenas mínimas la cobertura mediática fue sobre lo terrible que será sus carreras atléticas tener antecedentes penales?

Todo esto, en los últimos doce meses.

Y un buen día, me encuentro con este anuncio, sin el comentario editorial.

Por si no está claro, mujeres = buffet.  Ser hombre es fácil.  Ahora, trata de ser mujer cuando ya ni siquiera te etiquetan como opción en el menú, sino que ahora eres parte de un buffet... ¡Come cuanto puedas! 
¿Qué está mal en este anuncio? De izquierda a derecha, y porque ése es el orden lógico de lectura en Occidente:
a) Si van a etiquetar a las mujeres como algo, que no sea como platos de un buffet.  Me gusta la comida, y conozco muchos buffets muy buenos, y ni pensando en el mejor y más elegante buffet que conozco se me hace buena idea etiquetar a nadie como plato de buffet.
b) Qué, ¿las mujeres no toman cerveza?  Lo más asombroso del caso es que las mentes detrás de este concepto tan sexista supongan que hay hombres que toman Tecate Light.

Me dio gusto encontrarme con que Ludivine Cicolella, Elizabeth Wejebe y Rafael Gamboa no sólo pensaron lo mismo que yo, sino que articularon el defecto más grande de la campaña no sólo como se ve en la imagen anterior, sino además en un texto coherente y sencillo, que llegó al corazón de 9,381 mexicanos (supongo) que también estaban en desacuerdo con esa campaña espantosa, publicado en Change.org

Pienso que quizá cada uno de esos 9,381 mexicanos estaba sufriendo en silencio hasta que se encontró con la petición de Ludivine, Elizabeth y Rafael.  Y lo pienso porque a pesar de que la petición apenas llevaba unas 8,000 firmas cuando se empezó a retirar la publicidad, la realidad es que donde se ha hablado al respecto hay comentarios estúpida y ridículamente idiotas, como el que usé para el título de esta publicación... y que tristemente, es de los menos groseros que he visto.

Amargadas, feas, gordas, envidiosas... sin sentido del humor; ridículas, exageradas, bigotonas.  Inseguras. Lesbianas (¿?).  Eso somos 9,381 mexicanos, entre los que se encuentran cuando menos un Rafael, un Daniel, un Valentino, un Roberto, un Jorge y un Miguel.

Las objeciones a la objeción incluyen decir que hay cosas peores.  Que los anuncios de Suavitel ponen a la mujer como "simple ama de casa" (porque plato de buffet = ama de casa).  Que por qué nadie se anda quejando de los anuncios de Lady English (Yo, en lo particular, porque no lo he visto; el resto de la gente, probablemente porque hay menos casos de hombres que viven con miedo a que una mujer intente domesticarlos que de mujeres que viven con miedo a que alguien las viole porque las mujeres para eso sirven).

Ojalá basten las voces independientes de 8,000 personas para llevar a un cambio; si hacemos aunque sea lo mínimo por evitar que este tipo de ideas se perpetúen, quienes crezcan menos expuestos a ellas vivirán en un ambiente más sano, y quizá haya menos mujeres que un día descubran que alguien las considera objetos decorativos.

* * *

"¿Por qué es importante para ti?," pregunta Change.org.  Éstas son algunas de las respuestas de la gente:

Tengo Hijas, Madre y Esposa, y no son objetos son el complemento de vida.

Por la inocencia de mis hijos, es para mi muy importante que no esten viendo ese tipo de anuncios en la calle.

Al principio fue chistoso lo de "closet" o "baño" (la silla llena de ropa y el arbol)... pero lo de buffet y prima siempre me ha molestado, si es ofensivo.

Soy un hombre, no un animal estúpido que sólo vive por instinto. Nadie me pertenece, a nadie le pertenezco.

Tengo hijas.

* * *

Léase también: Cerveza y Sexismo, editorial de Antonio Salgado Borge, en el sitio del Diario de Yucatán.

6 de abril de 2013

Haha, nope.

Creo que lo que más me sorprendió fue la sensación de comodidad, de pertenencia, de satisfacción que sentía estando ahí, donde no he estado en casi cinco años.  Era como al principio, cuando todo era perfecto y la simple conciencia de estar ahí era suficiente.  No recuerdo mucho más, excepto que todo era tan perfecto, que encontré en mí lo que era necesario para pedirle que esa vez no me volviera a dejar, y supe que no pensaba hacerlo.  Verdaderamente todo era perfecto.

No se necesita gran cosa para descolocarme.   Estuve días entre la tristeza de sentir que lo perdí y la del temor de que, a algún nivel, aún siento que me hace falta, y que sería capaz de pedirle algo así, aun a pesar de cómo terminaron las cosas.  A pesar de saber que no había nada.




12 de febrero de 2013

Secret Valentine

Una última vez escribió su nombre, y otra vez lo borró.  Suspirando, miró a su alrededor, buscando algo que le dijera que hacer: cualquier pista del cielo, del destino, de su hada madrina, que la llenara de valor o la desanimara para siempre.

“Nadie entenderá,” pensó para sí, “nadie nunca entenderá lo que yo sufro por él,” como si fuera la primera, la única mujer que suspira una y otra vez por un hombre, en la incertidumbre de no saber si es o no correspondida.

Las fechas no ayudan, y lo que debería ayudar perjudica.  Cuando vio por primera vez la invitación el corazón le dio un vuelco; por fin una oportunidad de decirle todo, de confesarle que a lo largo de todo este tiempo, no había habido nadie más que él… o en su defecto, de hacerle saber (de forma anónima) que alguien en algún lugar pensó en él el tiempo suficiente para escribirle algunas líneas.  Se detuvo en seco, frunciendo el ceño, con la mirada de quien acaba de recordar que sufre delirio de persecución: ¿y si la suya no fuera la única? ¿y si alguien más le enviara un mensaje? ¿y si se encontrara cubierto de piropos y poemas, y su mensaje se perdiera entre todos los demás?

Eso fue suficiente para desanimarla de nuevo, y llevándose las manos a la cara en frustración, miró de nuevo a su alrededor.  Una señal. Una pista.  Tanto tiempo, tanta devoción, tanto espacio y tanta distancia… no sería éste el mejor momento para rendirse.

Siempre es más fácil cuando hay proximidad; no es lo mismo sufrir en silencio frente a una computadora, revisando sus fotos, leyendo cada uno de los pensamientos que expresa sobre cosas tan vanas como el fútbol o la política exterior de su país, que tenerlo enfrente y saber que con la sonrisa dices más de lo que deberías.  No hay remedio, y ella no puede más que medirse contra la “competencia,” y en su ignorancia, considerar competencia a primas, tías, compañeras de trabajo, esposas de amigos… Cualquiera de ellas podría ser una amiga especial.  Cualquiera de ellas podría ser lo que ella no puede ser, hacer lo que ella no puede hacer, decir, sin decir, lo que ella quisiera decir sin decir.

“Un día,” piensa, “me voy a encontrar una foto suya abrazando a alguien… La tendrá en sus brazos como yo sólo puedo soñar con estarlo, y ella sonreirá para él y para la cámara como yo sueño todos los días con hacerlo.  Se verán colmados de expresiones de cariño y de apoyo de sus amigos y os de ella, y ellos mismos comentarán lo mucho que se adoran… otra vez.  Y otra vez me sentiré como una tonta que se enamoró de alguien que no le dedica un pensamiento que no sea pasajero al momento de ver pasar su nombre entre tantos otros en su muro.”

Mira otra vez su foto.  La foto de perfil que ya se sabe de memoria, con la que sueña despierta; la última foto que publicó, de la cual estudia cada detalle, buscando cualquier indicio esperanzador; la foto que tiene con él, donde están abrazados como si no hubiera mañana.  ”¿Somos buenos amigos o buenas personas?” se pregunta, por millonésima vez, tratando de recordar cada detalle, cada mirada, cada sonrisa, cada palabra, buscando algo que le diga si él estaba un amigo cortés o si genuinamente la miraba como si quisiera que el momento nunca terminase, como si él también estuviera deseando tener la confianza, la seguridad de la imposibilidad del rechazo, para robarle un beso y quedarse al menos con uno solo.

Pierde la paciencia y cierra la computadora.  Son las 22:31.  Hace ya más de 33 minutos que está sentada frente a la pantalla, incapaz de decidir si decirle algo, si declararle su amor eterno y su disposición de cruzar océanos enteros por verlo de nuevo a los ojos, o si decirle, relajada, alivianada, que siempre ha querido robarle un beso, y la próxima vez que lo vea no se lo va a perdonar, si es que hay una próxima vez, como si no le importara si ha de haberla o no.  Incapaz.  Día y noche piensa en ello, y simplemente no puede.

Inquieta, lanza una mirada impaciente a su estante.  ”Enough”, dijo Andrew Lincoln, “enough.” Quizás ésa es la señal que ha estado esperando.  Quizás sea suficiente.  Quizás ésta es como esa historia, donde lo único que queda es saber que la única opción es marchar hacia adelante sin mirar atrás.  Se levanta a hacerse una taza de algo, lo que sea, y siente que deja una parte de ella frente a la computadora, aún incapaz de decidir.

4:37 am.  Exhalando mientras apaga un cigarrillo, mira la pantalla una vez más.  ”Aún hay tiempo de decidir”, piensa, mirando sin ver nada.   Vuelve los ojos a la computadora y relee lo que ha escrito, lo que ha ensayado en su cabeza una y otra vez, lo que cree es la mejor manera de decirle cuánto le importa, cuánto significa para él, cuánto quisiera estar más cerca de ella para mirarla a los ojos, acariciarle el cabello, besarla una y otra vez.    ”Quizá aún hay tiempo,” piensa, y se reprocha a sí mismo estar despierto otra vez por ella; ella que está tan lejos, ella que es tan amable con él como lo es con tantas otras personas, ella que se despide de él enviándole besos, a él, a sus amigos, a sus amigas…
“Alegras mis días y haces falta en mis noches, y nada me haría más feliz que pasar este día contigo. Cruzaría el océano por ti si me lo pidieras.
“Soy siempre tuyo,
-M.”
"Cursi. Probablemente la haría huir despavorida."

Cierra la ventana, y llevándose con él el cenicero, se levanta del escritorio.

“Aún hay tiempo de decidir”, piensa, en un suspiro, y se deja caer a la cama, torturado por su propia incertidumbre.

4 de febrero de 2013

Cómo presentar un mejor CV

 Por las razones descritas en la entrada anterior, aquí están las cosas (que yo considero) que debes considerar al momento de presentar tu currículum.

1. Recuerda que no puedes hacerlo en un día. Ya te lo había dicho, pero te lo repito: no se puede.  No está de más siempre tenerlo listo para lo que se ofrezca, porque el día que te digan "tengo una oportunidad para ti, pero necesito tu CV hoy," es poco probable que lo logres si vas a empezar de cero.

2. Por algo te solicitaron currículum en vez de solicitud.  Piensa en lo siguiente: ¿cuál es la diferencia entre un currículum y una solicitud de empleo? Si el empleo que buscas requiere un currículum en vez de una solicitud de empleo, tu currículum no debe contener exactamente la información que iría en una solicitud de empleo.  Por ejemplo, si te estoy contratando para ser redactor o creativo, no necesito saber el folio de tu licencia de conducir.  Ni siquiera necesito saber si tienes licencia.  Tampoco necesito saber los nombres de tus padres, ni a qué se dedican.  Tu currículum nunca, repito, NUNCA tiene por qué incluir tu peso ni tu estatura, a menos que por cualquier razón aleatoria una agencia de modelos te pida un currículum en vez de un portafolio.

3. Piensa bien en la foto que vas a usar.  En Estados Unidos y otros países, está prohibido incluir fotos en el currículum, porque se presta a acusaciones de discriminación.  En realidad, cómo te ves no tiene nada que ver con la manera en que harás tu trabajo; sin embargo, en México aún no llegamos a ese momento y las cosas no son así, de manera que tu foto es parte integral de tu CV la mayoría del tiempo.*

Las fotos equivocadas normalmente caen en una de las siguientes categorías:

La foto de título. Por profesional que sea, lo más seguro es que la foto de tu título sea una pésima opción.  Para empezar, porque la experiencia me dice que las fotos de título sólo vienen en "asustado" y "molesto".  Ninguno de esos looks te va a ayudar a ganarte un trabajo.  Para seguir, la foto de tu título sería aceptable si te acabaras de graduar; hace algún tiempo recibí el CV de un consultor arriba de los 45 años... con su foto de título  o_O

La foto de fiesta.  Se reconoce a lo lejos por una o más de las siguientes características: borrosa, nocturna, recortada, con la mitad de la cabeza de otra persona, de perfil, etc.  No.  De verdad, no.

La foto de perfil de MySpace/Hi5/MetroFlog. En donde estás recostado(a), y especialmente si es con el cabello esparcido a tu alrededor.  En donde estás viendo a los ojos a tu gato.  En donde estás mordiendo una rosa.  En donde estás leyendo sentado en un jardín.  Esto incluye fotos de cuerpo entero de cualquier tipo.

Y como prueba de que no exagero, los puntos 1 y 3, en una sola foto terrorífica.

Liz Lemon sabe de qué estoy hablando.

Si no puedes ir a un "estudio" a donde te tomen unas fotos TIPO pasaporte en donde salgas sonriendo (o de plano que no te veas ni asustado, ni perdido, ni recién levantado ni con cara de mafioso pocos amigos), pídele a alguien que te tome una foto, de frente o de tres cuartos, donde sólo salgas tú, de preferencia contra un fondo plano, pero no blanco (porque luego parece que tu cabeza está flotando en tu CV).   Honestamente, las fotos tamaño pasaporte/infantil/credencial cuestan, qué, ¿$100?


Mucho mejor, aunque... no hay que pasarse con el Photoshop.
Por otro lado, ¿ese saco es de terciopelo?  o_O
AÚN ASÍ ESTÁ MEJOR.

3. Presenta la información de acuerdo a tu personalidad y al puesto que buscas.  Un CV creativo destacará mucho para un puesto creativo; un CV organizado habla bien de tus capacidades de organización.   Esto pudiera parecer una minucia, pero a mí me gusta asegurarme de que mis documentos tengan un orden lógico y un formato uniforme; define las secciones que tendrá tu CV (educación, experiencia, formación adicional, idiomas, etc.), y asegúrate de que destaquen.  Todos los puntos que vayan dentro de cada sección deberían tener un formato similar.

De esto están hechas mis pesadillas.
Y por cierto, si no puedes tomarte el tiempo de escribir la palabra "Preparatoria" en tu CV, no te molestes.

3. Incluye información relevante para el puesto que solicitas. Yo tomé dos años de clases de tap.  "¿Y?" piensas tú, y con justa razón.  No viene al caso.  Tu CV debe incluir únicamente cosas que tú deliberadamente pongas ahí para resaltar que eres la persona indicada para el puesto.   Ya sea porque hable de tu perseverancia, de tu disciplina, de tu afán de aprender cosas nuevas... pero asegúrate de que se entienda que es por eso, y no porque no tenías nada mejor que incluir.

En la mayoría de las ocasiones, no necesito saber si estudiaste la primaria y dónde, y menos el kinder.  Si llegaste a prepa, me imagino que no lo has de haber hecho mal.

4. Hablando de secciones, ¿objetivo es una sección? Supongo que eso depende de cada persona.  El que aparezca en un CV no me da ni me quita, pero la verdad es que hasta el día de hoy no me he encontrado un "objetivo" que me haga pensar que esta persona es verdaderamente la indicada para el puesto.  La gran mayoría de los objetivos que he leído dicen alguna variedad de "Crecer profesionalmente prestando mis servicios dentro de una empresa a la cual llenaré de éxito." Palabras más, palabras menos.

5. Describe lo que hiciste.  Además de incluir el puesto que ocupaste, es importante que detalles cuáles fueron tus labores, y qué lograste dentro del puesto, preferentemente usando métricas: "Redacción, edición y revisión ortográfica y de estilo de manuales operativos y correspondencia de negocios, así como de textos informativos y publicitarios.  Más de 1200 páginas traducidas y más de 1500 editadas (a Noviembre 2012)."

6. ¿Cómo vas? Si hay algún error en tu CV hasta este momento, te apuesto dinero a que no lo vas a encontrar fácilmente.  Si ya estás terminando, y más aun si crees que ya terminaste, imprime tu CV en este momento.  Léelo todo.  ¿Encontraste algún error? Dáselo a alguien de confianza para que lo lea.  Vuélvelo a leer.  Vete a dormir y luego vuélvelo a leer.  Es MUY difícil encontrar errores en cosas que tú mismo escribiste, pero vale la pena tomarse el trabajo de hacerlo antes de que quien esté filtrando candidatos lo haga.

7.  ¿Ahora sí? ¿Listo para enviarlo? Guárdalo en PDF.  Le vas a enviar a un extraño un documento que incluye información valiosa que podría cambiar tu vida; si la va a meter mano, que le cueste trabajo.  Además, así te aseguras de controlar exactamente cómo se va a ver tu CV, no importa dónde lo vea, si usa Mac o PC, qué resolución de pantalla usa, etc.  Nada de formatos perdidos ni de incompatibilidad de versiones.

Listo.  Ahora no olvides ser cortés, y en todo momento recordar que vas a tratar con una persona.  Sea buena onda o no, tú necesitas proyectar profesionalismo en todo momento.  No sabes qué papel tiene esta persona; quizás es un reclutador que nunca volverás a ver, pero quizás es la persona que decidirá si te quedas o no, y cuánto vale la pena tentarte a que te quedes en caso de que tengas más de una opción. Déjale una buena impresión tuya, pero recuerda que es, a fin de cuentas, una persona igual que tú, así que sin nervios.

Suerte.

1 de febrero de 2013

"ahh y otra cosita, necesito llevar cv e ir formal??"

 No es que yo sea una experta en reclutamiento y selección de personal, para nada, pero por quinta ocasión en mi vida profesional me encuentro evaluando currículums y filtrando candidatos, y cada vez es peor.

No pretendo sostener que estoy re-inventando la realidad aquí ni nada; todo lo siguiente, no importa qué tan largo termine siendo, se reduce a usar el sentido común.

1. Tu currículum.  Nadie hace su currículum en un día.  Si hiciste tu currículum en un día, no está listo. Nada es tan importante como tu currículum.  ¿Te das cuenta de cuántas veces ya mencioné la palabra currículum? Eso es porque NADA ES TAN IMPORTANTE COMO TU CURRÍCULUM.  Excepto tal vez las cosas que van a continuación.

2. Tu carta de presentación.  En Estados Unidos y otros países, los résumés necesariamente se envían con carta de intención.  En México no; sin embargo, siempre que envíes tu currículum adjunto a un correo, tienes que escribir algo en ese correo.  Aun si es algo tan sencillo como "Envío mi currículum adjunto a este correo para ser considerado para el puesto X.  Gracias de antemano por su atención." Que se vea que hiciste un esfuerzo que fue más allá de hacer click en el clip.

3. Tu ortografía.  No sé las demás personas que evalúan currículums, pero yo no puedo considerar seriamente a nadie que me escriba un correo que se lea como tuit de Belieber.  Un CV con faltas de ortografía tipo "trabajo bajo preción" se va al fondo del montón en lo que muevo el cursor para darle a la X.

4. Tu trato por escrito.  Esto bien podría ser consecuencia de esa crisis de educación/crianza de los últimos tiempos, en que a todos los niños les dicen que valen mil como son, donde todos ganan medallas al final de la competencia y donde nadie puede reprobar, porque ni modo de dañar su autoestima.  Le estás solicitando, a una persona que no conoces, la oportunidad de concederte una entrevista.  Sé formal en tu trato, porque no sabes con quién estás tratando.  Además, tus correos tienen que hacer que a la persona le den ganas de entrevistarte. La mayoría de los empleadores buscan seriedad, compromiso, responsabilidad...  Si me tienes que preguntar si tienes que venir formal a una entrevista de trabajo, prefiero que no vengas.

5. Lee el anuncio.  Si pongo información en el anuncio, sean requisitos u ofrecimientos, es porque quiero que las personas que me contacten al respecto a) cumplan los requisitos, y b) estén interesados en lo que el puesto ofrece.   La atención al detalle es una cualidad importante en un posible empleado. Si estás consciente de que no cumples los requisitos, menciona eso en tu correo, y explica por qué crees que a pesar de eso deberías ser considerado.  Eso me dice que leíste el anuncio, y quién sabe, quizá me convenzas.  Por otro lado, si el anuncio dice que pago $25 pesos al mes, no me mandes tu CV y luego me canceles la entrevista porque "el puesto no cumple con tus necesidades salariales."

6. Sé profesional.  Si ya acordaste asistir a una entrevista, asiste.  Si no vas a llegar, porque se te hizo tarde, porque el puesto ya no te interesa, porque te accidentaste, porque se rompió tu tacón o por lo que sea, avisa.  Si en serio te accidentaste y la entrevista era lo último en tu cabeza en el momento, avisa después, ofrece una explicación y a) solicita humildemente reprogramar la cita, o b) retira tu candidatura al puesto agradeciendo la oportunidad que se te brindó.  Nunca sabes quién va a encontrarse tu CV otra vez en algún momento de su vida, ni quién pudo haberte recomendado para otro puesto más afin a tus intereses/aptitudes/aspiraciones salariales.  Como dije en el número 4, todos buscan seriedad, compromiso y responsabilidad.  Si cuando menos aparentas tener esas cualidades, es mucho más probable que te consideren para otras oportunidades.

7. ¿Quieres mejorar? Una palabra clave: seguimiento. Hay todo tipo de personas en este mundo, así que siempre es posible que este punto no aplique para todos los entrevistadores/filtros que te encuentres.  Sin embargo, si tienes cualquier contacto con la empresa, y a fin de cuentas no te quedas con el puesto, una manera de aprender de tus errores, o comprender por qué a fin de cuentas no te eligieron, no está de más que envíes un correo preguntando.  Estoy consciente de que esto es algo delicado: para empezar, necesitas tener mucha presencia de mente para tomar una crítica personal y que no te afecte, en vez de hacerte mejorar, y eso si obtienes una respuesta honesta.  Siempre está la posibilidad de que simplemente ignoren tu correo, si la persona simplemente considera que está por encima de dar explicaciones. Bien podrían darte el avión, como yo debo admitir que lo he hecho con gente que estaba mucho más allá de un poco de crítica constructiva.  Pero nuevamente, si tratas con alguien que presenta seriedad e interés, y sería una buena opción en circunstancias diferentes, ¿por qué negarle la retroalimentación, si la solicita? Tampoco seas rogón. Envía un correo y olvídate de él para siempre.  Si te llega respuesta, ya la hiciste.  Si no, pues ya para la próxima.

¡Mucha suerte!

21 de enero de 2013

Hoy Banamex hizo una cosa inútil

Hoy me llegó una carta de Banamex.  Nada más mirarla supe que Banamex me estaba mintiendo:



Como lo supuse, Banamex no me estaba invitando a descubrir American Express, sino contando con que me hubiera dado algún tipo agresivo de amnesia:

Banamex Travel Pass, la peor tarjeta. 


Haha, nope, Banamex.

16 de enero de 2013

Andy Andy

 Después de dos años de BlackBerry, tuve ante mí la oportunidad de cambiarme a un buen Android.  No es que odiara la BB, pero me habían ofrecido un Samsung Galaxy S2, y yo estaba en un plan arcaico que aún me obligaba a pagar casi $200 MXP adicionales al mes por el "servicio BlackBerry".   Lo único que necesitaba era cambiar a GSM, así que tenía que renovar mi plan para obtener un teléfono con chip.

Después de varios intentos que fallaron debido al pésimo servicio que hay en los Centros de Atención a Clientes de Iusacell, por fin lo logré, aunque hay que decir que el proceso no fue ni fácil, ni rápido, ni agradable.  Me ofrecieron otra BB, con el argumento de que el servicio BB ya no se cobraba aparte, sino que venía incluido dentro de la renta.  No porque estuviera descontenta, sino porque de todas maneras iba a cambiar a Android en cuestión de semanas, preferí un Androidcito sencillito (un HTC Wildfire S), que venía gratis con la renovación.

Me daba lo mismo.  Lo único que quería era un chip para ponerle al Galaxy S2 que me esperaba en el futuro.  Cuestión de tiempo.  Mientras, ¡a jugar con el teléfono! ¡Apps! ¡Fotos! ¡Draw Something! ¡Google Plus! ¡Facebook! Er, mis notificaciones no funcionan-- En breve, investigando un poco sobre el Wildfire S me encontré con que llevaban aproximadamente un año descontinuados, y que en su mayoría habían venido con un fallo en la memoria que hacía imposible guardar las aplicaciones en la tarjeta MicroSD, y que las notificaciones dejaban de funcionar cuando quedaban ya sólo 20 Mb libres, de manera que era un teléfono que tenía efectivamente 100 Mb para aplicaciones.

Cuestión de tiempo.

Pero el tiempo pasó y pasó, y el S2 nunca llegó, así que tomé el asunto en mis manos y después de tres meses de restaurar el teléfono a su configuración de fábrica cada dos semanas, y de haber abandonado el Draw Something, el Google Plus y el Facebook móviles, encontré la felicidad gracias a un montón de gente que colaboró para hacerme de la cosa más hermosa del mundo:

Eshte bebeshito.

Quisiera tener un video donde el amor de mi vida (v.2012.09) y yo corremos por un campo de margaritas, damos vueltas tomados de las manos, nos columpiamos con flores en el cabello y tomamos una malteada con dos popotes, pero cual Catalina de Aragón, me quedé viuda antes de tiempo dos semanas después de haber tomado la foto anterior.  No más Instant Upload, no más Google Now, no más llamadas ni mensajitos: simplemente no agarraba señal más que con WiFi.  Y es que yo lo quería, pero lo quería como teléfono, no como la versión mejorada de un iPod touch.

A pesar de que era nuevo, me encontré en el limbo de la desesperación, entre Iusahell que me mandó a volar dos veces porque no era el teléfono de porquería que ellos me habían dado; Google, que hizo todo lo posible, pero me turnó a Samsung, viendo que no tenían acceso a los datos de configuración de Iusa y no podían hacer pruebas con ellas; Samsung México, que me mandó a volar, y Samsung EE.UU., que me dijo que sin problemas me solucionaban todo en garantía y pagaban el envío de regreso, pero no el de ida, ni los impuestos de re-entrada del teléfono.

Dispuesta a todo, decidí intentar que una persona real viera el teléfono antes de enviarlo de regreso a su país de origen y hacerlo recorrer más kilometraje en un mes que yo en un año.  Lo llevé a uno de esos (miles de) locales donde reparan todo tipo de teléfono y hacen "flasheos, rooteos, desbloqueos" y otros asunteos.

¡Cosa de nada! $500 si lo arreglo, y si no nada y te lo dejo como salió de la caja para que lo reenvíes a EE.UU.  Mañana está listo dijo el chaval.

CORTE A:      UN MES DESPUÉS.

Borré todos los programas que usé para tratar de arreglar tu teléfono.  Prefiero pagarte lo pagaste por él que conseguirlos otra vez, así que ¿cuánto te debo?
FTS.  Whatever.  Aquí está el estado de cuenta de mi tarjeta de crédito.
¿Me haces un descuento?
*mirada de odio*

Resignada a regresar al HTC de porquería hasta que alguien más pudiera ingresar al país un Galaxy Nexus por su justo precio de $350 USD, me encuentro con la mejor noticia del mundo: Google anuncia que ya viene el Nexus 4.  Mi respuesta, obviamente, fue interpretarlo como una señal del cielo:
The Android Phone of My Dreams, it was.
Cuestión de tiempo, dije entonces.  Y seguí diciendo hasta que leí que ahora parece ser más probable conseguir uno de los Nexus 5 fabricado por Motorola que tal vez se anuncie en Febrero que un Nexus 4 porque LG opina que lo suyo lo suyo no es hacer celulares para venderle a Google.

Y habría esperado gustosa, si el 31 de diciembre, en el estacionamiento de un supermercado de cuyo nombre no quiero acordarme, no hubiera ocurrido una tragedia.

Pregunta. Y pregunto porque una amiga quiere saber.  ¿Qué puedes hacer con un telefonito de porquería que depende totalmente de su pantalla táctil cuando ésta se rompe?



Respuesta:  Nada.  Absolutamente nada.